viernes, 20 de diciembre de 2013

Tomates Cherry confitados - Receta para el finde Frugal

El sábado después de mucho tiempo retorné por la cocina. Ya se habló por acá de la diferencia entre cocinar y hacer la comida , así que no piensen que vivíamos a delivery. Con la casa nueva se sumaron más horas a la limpieza y al jardín, y parte de ese tiempo se lo robé a las hornallas. Así que no ando muy creativa durante la semana.
La cosa es que el sábado pasado al mediodía nos juntamos con mis amigas en casa. La propuesta de ellas fue “llevamos algo a la canasta”. Yo me autopostulé para el postre pero pero pero pero… no pude con mi genio y me puse a cocinar. En parte me daba miedo no saber qué iban a traer, si iba a alcanzar, etc.
Para el postre hice la receta de mi madre del tiramisú, que quedará para otra entrada porque no saqué fotos…
Y para la comida busqué en Internet una receta para hacer un matambre de cerdo arrollado, ya que teníamos uno en el freezer y quería usarlo. Encontré esta receta que les recomiendo. Es la primera vez que hago matambre arrollado. Salió tan bueno que ahora solo espero que me toque llevar algo salado para Nochebuena o fin de año para volver a hacerlo!



Y para acompañar hice una receta muy frugal, que parece re gourmet pero es apta para que la cocine un niño… Me acordé Ivana de All we need iscreativity y sus recetas tan sencillas. Así que me animé y pro primera vez estoy participando del Finde Frugal de Colorín Colorado
Se las paso que puede servir para acompañar sus cenas de estas fiestas. Va muy bien con carnes y con sándwiches. La receta me la enseñó una señora que llevaba catering a mi laburo anterior. Una genia (lástima que no tiene blog!).

Tomates confitados
Colocás en una olla o sarten aceite de oliva y lo dejás calentar bien. Yo los hago en la Essen
Luego adentro van los cherrys, lavados y secos. Yo usé 300 gr
Se agrega sal, pimienta y dos cucharadas de azúcar
Luego se incorporan hierbas. En mi caso usé las de la huerta (ejem…). Fueron algunas ramitas de tomillo, orégano y albahaca.  Queda a gusto del consumidor



Y así se deja un buen rato (aproximadamente 15 minutos). Yo de vez en cuando los revuelvo con la cuchara de madera y los reviento con la punta, pero de pura ansiosa. Lo podes dejar, haces las camas y volves por ejemplo…. Si es que hacés las camas. Si no, te podés atar los ruleros mientras tanto….
Se pueden comer caliente, tibio o frío.
En mi caso los puse acompañando el matambrito. Quedó muy bueno!



Espero que les sirva el dato. Salen muy buenos!  
Me voy a visitar los otros blogs del último finde frugal del año!!!! 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Guirnalda navideña con borlas de lana

Hace un tiempito atrás Mechi de Soy un mix publicó un DIY muy sencillo para hacer borlas. Me había quedado en la lista mental de "cosas que me gustaría hacer cuando tenga tiempo".
Ya habíamos armado el pequeño arbolito pero quería algo para poner en la ventana, para ponerle un poco de onda al espacio exterior.
Así que me animé con lanas que tenía guardadas y sumé unas cuantas cintas (qué placer es ir a la mercería!!!) y fui haciendo las borlas. Empecé con mi ayudante que luego cedió a la tentación de irse a la pileta de los vecinos . Así que quedé por un rato sola, a mis anchas, como una niña haciendo mi guirnalda.
Luego uní las borlas con un cordón dorado y las colgué en la ventana de la cocina. Un espacio muy mío, donde hay varios de los cactus y suculentas que tengo.
El descendiente de Adán que habita en esta casa me dijo que era horrible, pero a mí no me importa nada!!!





martes, 17 de diciembre de 2013

Sandía para reconciliarse con el verano...

Desayuno de domingo. La puta que vale la pena estar vivo dijo Manolo....


Seguramente esta semana más de uno esté odiando el verano. No es mi caso, que siempre lo prefiero al invierno, pese a que lo padezco porque soy de presión muy baja.
Entre las cosas que me gustan del veranos son las frutas de estación. Y, si bien todavía no entré de lleno con las ciruelas, los duraznos, los melones y otras delicias, ya hicimos varias compras de sandía, ya que en casa no soy la única fanática.
Manolo se vuelve loco, y mi hija también. A mí me encanta la sandía, siempre la compartíamos con mi vieja cuando era chica. No me pueden negar que un pedazo de sandía bien frío a la hora de la siesta es irresistible!
Este fin de semana además del pedazo que yo había comprado, vinieron unas amigas que trajeron media sandía (camino a mi casa se para un camión vendiendo y se tentaron). Como sobró bastante decidí probar con el licuado. Solo puse los trozos de sandía sin semillas, y los procesé con hielo partido. Quedó buenísima! un vaso lo compartimos con la peque, y el otro lo puse en el freezer y luego de una hora queda una especie de granita. Buenísimo y referescante!


¿Y por ahí? ¿como se reconcilian con el verano?



lunes, 16 de diciembre de 2013

Yo me inspiro ¿tú te inspiras?


Con mi grupete de amigas tenemos un rito que repetimos para el día del amigo y para fin de año. Además de reunirnos a comer, cada una lleva un regalo, en lo posible hand made, y luego allí sorteamos a quién le toca cada regalo. Una especie de amigo invisible pero cambiado. Hace ya muchos años que hacemos esto, de hecho en una de las primeras entradas al blogpubliqué unas pantuflas que hice hace mucho (inicios del crochet a full).
Para el último día del amigo yo venía motivada con las manualidades tras el cumple de la peque (nunca mostré las fotos, ups I did it again!) y con cero peso ante la mudanza que se aproximaba. Me gusta mucho para estas fechas meter en una caja o frasco grande varias cositas. Me encanta ver la cara de la que le toca, sacando de a poco los regalitos y viendo qué más queda. Es un gesto casi infantil.
Así que fui armando de a poco mi sorpresita…

Primeramente usé una caja de Patys (de las de 16) para que sea el contenedor. La pinté con acrílico verde (que tenía del cumple) y le puse una cinta roja con corazones que tenía en casa. Con silicona líquida armé un moño. Quedó medio navideña, pero era lo que había….



Luego adentro fueron a parar los siguientes regalitos:
1.     Primero lo comprado: un monederito de Todo Moda que adentro tenía un esmalte de uñas, toallitas quitaesmaltes y una pequeña lima. Una especie de set de emergencia para la cartera. Yo me hice uno para mí y es super útil.
2.     Un frasco de mermelada, al que le tejí una cubierta y luego llené de rocklets. También habían sobrado de unas bolsas grandes que compré en un mayorista para cumple… Como el frasco era de mermelada, y la tapa era negra, le tapé la marca con fibrón indeleble para que no pensaran que me auspiciaba La Campagnola.


      3. Un pajarito tejido al crochet. Todo hecho con restos de lana. El patrón lo tienen acá  . Súper fácil.
      4.     Unas tiritas de stickers como para los frascos de la cocina. Los bajé de la página “Las cosas de Ana”  y los hice imprimir en papel autoadhesivo. Luego sumé un fibrón violeta y lo até con cintas.


Y así se armó el regalito. Como verán el mundo Blogger/Pinterest siempre inspira. A mí que no soy lo que se dice “una chica Utilísima” me sirve de mucho. Ahora me tengo que poner a pensar en el regalo de navidad…. Espero mientras tanto que mi cajita feliz les sirva de inspiración. Perdón por las fotos que son espantosas pero las saqué de noche y con el cel. De terror.... 

jueves, 5 de diciembre de 2013

Mi Pasionaria y sus misterios

Como saben de sobra quienes me conocen, a mí me encanta que me regalen plantas, sobre todo si son "hijitos/gajitos" de personas que quiero. 
Hace dos años viajamos a Villa General Belgrano y dando una vuelta descubrí en un alambrado una planta de pasionaria. Estaba llena de flores. Me encantó. Pensé en volver con la cámara de fotos pero los días que siguieron fueron de lluvia y nos fuimos para La Cumbre.
Al poco tiempo encontré esta planta en el mundo web y supe que científicamente se llama Passiflora caerulea, pero también flor de la pasión, pasionaria, mburucuyá en guaraní, entre otros nombres populares que recibe en los distintos lugares de latinoamérica. Después de eso me la crucé otras veces y desde lejos la reconocía por sus flores y sus frutos naranja. 
Hay varias leyendas sobre la planta, desde convicciones católicas que ven allí la pasión de cristo, hasta historias de guaraníes, donde la planta encierra la desolación de una doncella española enamorada de un aborigen. 
La cosa es que comenzamos la casa, hacemos alambrado, se hace la obra y cuando nos estábamos por mudar encuentro una enredadera en el alambrado. Miro las hojas y veo algo conocido.... así como así, de la nada, aparece una pasionaria en mi casa!!! 
No les puedo explicar mi alegría cuando empezó a florecer. 

Cierto es que por la zona hay otras plantas y que los pájaros transportan las semillas y que blablabla.... pero yo quiero creer que alguien me la mandó de regalo.
Mis abuelas adoraban sus jardines. Las dos tenían hermosas plantas y de las dos tengo recuerdos con los que hoy me identifico. A Dorita, la abuela paterna, la recuerdo culo pa rriba (con su culo redondo y sus piernas anchas, tan parecidas a las mías...) sacando yuyos entre las rosas, peleando siempre contra los caracoles y babosas. Maruca, la materna, se sentaba en un banquito y con su tijera oxidada recortaba el césped, en ese patio donde había laureles de jardín, granadas y quinotos. 

Mi mamá me contó hace poco que tiene una mancha alargada de nacimiento en el pecho y que de chica le decían que era un antojo de mbrucuyá. Así que pienso que capaz que es un regalo de Maruca, que sigue antojada...

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Los libros y yo en este 2013



Este año tuve que hacer unos cuantos viajes en avión por laburo. Si bien fueron todos de cabotaje, entre que te sentás y aterrizás te da un buen tiempito libre, que cuanto antes pase mejor. El avión es uno de los poquitísimos lugares donde no puedo dormir. Con lo cual algunos viajes aproveché a tejer (por suerte existen las agujas plásticas!!!) y después me dio por leer.

En alguna época –allá lejos y hace tanto tiempo- leía a montones, sobre todo en la adolescencia. Me pasaba la siesta devorando lo que sacaba de la biblioteca (me acuerdo de los de Elsa Bornemann y Alma Maritano de la Colección El Altillo, por ejemplo, de algunos de Poldy Bird, Laura Devetach, entre otros) y además mi tía me prestaba los Best sellers de Emecé. Esos primeros libros de adolescentes junto con el estímulo de mi entrañable profesora de Literatura de la secundaria,  me llevaron de a poco a otras lecturas: desde Benedetti, Cortázar, Borges hasta las obras de teatro de García Lorca (Doña Rosita la soltera, Yerma, La casa de Bernarda Alba, pufff…. Se me amontonan los recuerdos.

Aquella fue la época dorada de la lectura. Iba a la escuela por la mañana. Llegaba y me sentaba a la mesa lista de mi vieja y con el último bocado (como toda adolescente que se precie de al, obvio que ni siquiera me preocupaba en ayudar a levantar la mesa) me iba a la planta alta de la casa. Hacía la tarea en pocos minutos y luego me tiraba en el sillón a leer durante la siesta. Qué placer!!!! Santo placer. Nunca más en la vida tuve tanto tiempo para dedicarme a leer literatura. Claro está que leí mucho en la facultad, pero ya no ficción.

Desde entonces las vacaciones significaron mis pequeñas revanchas literarias. Cuando todavía éramos pareja sin hijos, nuestras vacaciones dilectas siempre fueron tirarnos en algún lugar bello (ejemplo, Lago Traful) con reposera, mate y libros. Hemos pasado tardes enteras cada cual en su lectura, que luego compartíamos intercambiando libros. Hoy tenemos hija, y menos vacaciones, pero igual procuramos llevarnos siempre algún librito en la valija.

El resto del año, debo confesarlo que en el único lugar y momento donde leo es en el baño #yaestalodije. Eso implica que rara vez me engancho con los libros, porque leo de a una hoja por día, con suerte. Entonces prefiero dedicarme a las dos revistas que compro: La Mujer de mi Vida y la Orsai.

Este año que pude leer dos libros de un saque, recuperé esa sensación de placer por la lectura fluida. Sentí con claridad cómo se removían mis neuronas, sumidas allá en su letargo. Fui feliz enfrascada en mi lectura, volando hacia otros mundos y otras vidas. Cuánto más se disfruta la lectura así!

LOS LIBROS DEL 2013
En la primera parte del año venía leyendo en mi trono:

-        Las recetas secretas de Frida – Alexandra Scheiman. Me lo regaló mi esposo para mi cumple del año pasado respetando la tradición de regalarnos siempre un libro y algo más para cada cumple. Tuve gran expectativa cuando lo vi, pero la verdad es que no me enganchó. Combina partes de la vida de Frida, con las recetas que ella prepara en sus banquetes tras un pacto que hace con la muerte. Me recordó a Como Agua para Chocolate. No me enganchó mucho la forma en la que está escrito, pero le daría una segunda oportunidad. Por ahora volvió a la biblioteca.


-         Y un Manual de Jardinería que también me regaló él para Navidad. Muy lindo, pero súper técnico y pensado para la agricultura en el otro hemisferio. Intenté leerlo de corrido como niña aplicada que soy, y lo abandoné en la mitad.
-          Compre Más respeto que soy tu madre, de Hernán Casciari. La verdad que no me pareció ni para leer en el baño. Y eso que a Casciari lo adoro. 


Y entonces llegaron los viajes….
-          Primero manoteé de la biblioteca un libro que yo le había regalado a él y no se enganchó: Gabriela, clavo y canela, de Jorge Amado. En unas vacaciones leímos de Amado “Tocaia Grande” y los dos quedamos enamorados de ese libro. Luego exploramos otros libros del autor bahiano y creo que llega un momento que todos los libros de Amado se parecen. Al principio no me terminaba de enganchar con los personajes, pero llegó un momento que Amado me agarró del cuello, me metió en la historia y no me dejó en paz hasta llegar al punto final.

-          Luego llegó el día de la madre y él me regaló Los Enamorados, de Alfred Hayes. Lo empecé a leer en un vuelo a Mendoza. Llegué al hotel, tiré el bolso sobre la cama y hasta que no lo terminé no me pude levantar. Es un libro breve, pero no recuerdo haber leído demasiados libros enteros en un mismo dia. Me encantó. Lo recomiendo fervorosamente.
-          Y por último arranqué con El Buda de los Suburbios, de Hanif Kureishi, que es lo que estoy leyendo ahora. Ahí vamos, no me agarró del cuello pero tampoco me dan ganas de abandonarlo. Ambientado en Londres, en los años 70, te situa en un momento particular y está bueno ver cómo los personajes viven contemporáneamente con todos aquellos cambios y turbulencias culturales. Pero creo que su protagonista no se va a amigar nunca conmigo… Igual lo voy a tratar de seguir, pero ya los viajes terminaron y los tiempos se hacen más salteados…. 

La semana pasada Marina, de Solo para Mí, habló del tema de la lectura y entre los comentarios hay muchos recomendados para tener en cuenta. 

Ojalá siempre pudiéramos encontrar un momento en el día para poder leer un rato, no?

Y uds.? qué están leyendo???



jueves, 21 de noviembre de 2013

Cómo agregar el botón Pin It en tu blog


Sin dudas el mundo Blogger y Pinterest están íntimamente conectados. Creo que la bloggera que no se hizo adicta a Pinterest es porque todavía no lo conoció. Yo me resistí bastante a entrar porque de antemano sabía que me iba a hacer adicta. Si algo me salvó de ello es no contar de momento con conexión a Internet en casa…

Vi en muchos blogs que habían incorporado el botón de Pin It en sus blogs de manera de que podamos colgar en nuestros tableros de Pinterest las fotos que vemos en Blogger. Tenía ganas de hacerlo desde hace mucho pero hace tiempo atrás encontré un isntructivo que me pareció muy complejo y me dio fiaca.

Hoy volví a la carga y encontré en el blog mismo de Pinterest este instructivo por demás de práctico, así que lo comparto y a pinear mi amor!!!!


Espero que les sirva

Lecturas

Florencia Ferramondo's books

Mil soles espléndidos
it was amazing
adoré este libro. Me la pasé hablando de él. Tal es así que se lo hice leer a varias personas. Es el primer libro que leo del autor y también de una historia situada en Afganistán. Triste, conmovedor, durísimo pero hermoso. Trenzando his...

goodreads.com