viernes, 28 de noviembre de 2014

Terminando la salita de 4

Hoy es el último día en la salita de 4. Las clases siguen 3 días más de la semana que viene pero mi hija se va de vacaciones a la casa de la abuela porque no hay extensión horaria y para estos papás que trabajan en relación de dependencia no es opción ir a buscarla a las 12. Luego hay que volver un día en diciembre por la fiestita pero la cursada diaria concluye hoy.
Aquel marzo del comienzo ahora parece tan distante. Y todo pasó tan rápido y se hizo tan largo al mismo tiempo. Y en el medio aprendimos muchas cosas. Ella y nosotros. 
Ella conoció nuevos amigos, y aunque perdura cierta nostalgia por SU AMIGO del maternal (con el que se siguen viendo de vez en cuando) pudo integrarse al grupo con toda facilidad. A mí me costó un poco más sumarme al grupo de las "mamis". Los primeros cumpleaños fueron durísimos pero bueno, luego fue pasando. Ya tenemos el grupo de Facebook y de Whats App de rigor y mal que mal participo de ellos. 
Pasamos de un maternal así de chiquito atendido por sus propios dueños a una escuela que ocupa cuarto de manzana, donde hay hasta terciario. Pero la calidez del personal de la escuela es increíble. Todos son un amor. Hasta el señor de seguridad que nos abre la puerta cada mañana. Eso me reconforta y me deja tranquila saberla querida y respetada en ese espacio.
Organizamos bastante bien la logística familiar para la salida, desayuno a bordo y armado de lunchera. Mi esposo es super puntual así que eso nos permitió llegar a horario todo el año. Y salvo un par de días que nos olvidamos la merienda sana, cumplimos con todos los pedidos del cuadernito que, por suerte, no fueron tantos este año.
Ella adquirió muchos saberes nuevos y desde siempre me impresiona ir viendo como va sumando habilidades y todo lo que tiene por aprender. Aparenta ser una alumna muy atenta y entusiasta y refleja en casa sus ganas de saber los resultados de las sumas y las letras con las que se escribe cada palabra. Es decir, se la pasa preguntando "¿cuánto es 12 + 8?", "¿cómo se escribe Florencia?". Así todo el día!!!! 
Debo decir que soy una mamá orgullosa hasta el empalago. Me agrando por tener una hija que no ha dado problemas de ningún tipo. Un poco de fiaca en el ingreso pero nada más. Se fuma las 8 horas en la escuela de lo mejor. Como decimos con el padre, es una genia. 
Ahora tenemos el verano por delante y, aunque mi ritmo laboral no se altera, para la peque serán tres meses alternando colonia de verano con estancias en la casa de abuelos y tíos, allá en el pago chico que me vio nacer. 
Yo con descansar de lavar el uniforme ya me contento.

jueves, 13 de noviembre de 2014

#clubdelgajito en movimiento

Cuando empecé a escribir en este blog hace tres años no me imaginaba ni por asomo las cosas que se iban a generar a través de este espacio. Hoy me sigo maravillando y celebrando las redes que se construyen, las conversaciones que se entablan. Brindo por las relaciones y por las coincidencias, por los encuentros, los gestos, la tranquilidad de saber que en algunas cosas no estoy sola, que a otros les pasa lo mismo, les gusta parecido, comparten mis miedos y mis pasiones.
Hace unos meses usé este espacio para promover el intercambio de gajos de suculentas y desde entonces se dieron encuentros e intercambios diversos con personas hermosas. Algunas de sus planitas crecen hoy en mis ventanas y mis gajitos viajaron ya a sus patios y terrazas. Y eso me pone muy contenta. Colecciono esos momentos, como leí hace unos días en el blog de Mechi
La primera cita fue con Irene. Yo justo viajaba a Buenos Aires por laburo, me quedaba un rato a la tarde, así que nos encontramos al otro lado del subte -con una suculenta en el ojal - para merendar en un lugar hermoso, charlar (sobre todo de nuestros hijos, cuándo no?) y darnos nuestros gajitos. Ella además de sus plantas con historia me trajó una bolsa con una corona de origami y unos corazones de papel para mi hija preciosos. 

El segundo encuentro lo hicimos en Rosario con Vero. Nos juntamos a almorzar en Mal de Archivo - yo en mi hora de almuerzo y ella en un día en el que no trabajaba - y nos extendimos sin parar de charlar. Me trajo unas hermosas plantitas, más un regalo de cumpleaños y una libretita para Amparo que se transformó en "el libro de pupas" para cuando juega a la doctora juguetes.


 A los pocos días fue el taller de Kokedamas de Compañía Botánica y tal como habíamos quedado con Flor, llevamos nuestros gajitos para intercambiar. Yo llevé algunas de mis plantitas de las más comunes sin saber que en su casa hay una enorme colección de cactus y suculentas.



Hace unos días nos organizamos con Juli para hacer el primer envío por correo. Ya en esta instancia más organizada primero nos intercambiamos unos books con las plantas que cada una tenía en condiciones de sacarle un hijito para poder elegir como si fueran figuritas cuáles teníamos y cuáles no. Esa misma tarde ella hizo su envío y por esas cosas de la logística la cajita se pasó de largo y la mandaron a Santa Fe. Este lunes llegaron las sucus, medio estresadas por tanto viaje pero con posibilidades muy altas de estar pronto como si nada. Además vinieron dos piezas preciosas de vitrofusión como regalito extra. Fue muy divertido ir siguiendo vía WEB el envío e intercambiarnos unos cuantos mails en el medio!!!

El club del gajito sigue!!! A esta altura algunas de mis plantitas creo que tiemblan cuando me ven con la tijera porque ya se parece a una poda!!! (además del intercambio blogger es frecuente que las visitas se lleven -con mi permiso- algún que otro gajito....). De cualquier manera sé que las suculentas son de naturaleza generosa así que en breve tendrán más hijitos para dar y así multiplicar este #succulove que nos une. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

Cosas que pasaron en Octubre

Definitivamente Octubre no le llegó ni a los talones a toda la movilización de septiembre. Pasó todo tan rápido y yo siempre corriendo para no llegar nunca.
Los dos especialistas que me vieron este mes (hematólogo por la anemia y terapeuta floral por la apatía) coincidieron en que tengo que descansar un poco. El Señor hematólogo -desde su barba blanco ala- recomendó vida higiénica y ante mi cara de asombro enumeró: comer bien, dormir bien, hacer deporte y descansar. La terapeuta me cambió las flores porque me ve ansiosa y me recordó que estar sin hacer nada no es sinónimo de depresión, sino que hay que saber disfrutar de eso. Me lo dice a mí que pregono el dolce far niente pero me cuesta cada vez más practicarlo. Porque me sobran intensiones de hacer y luego no me da el cuerpo, ni el calendario para hacer todo. Pero si no hago nada me frustro. Y entonces pienso que si llego a mi casa a las 5 y me quiero ir a dormir a las 10 para poder arrancar dignamente al día siguiente a las 6.20, resulta que en esas 5 horas estoy metiendo demasiadas cosas: atender la casa, pasar tiempo con mi hija, ocuparme de la ropa, las compras, la cena, ir a nadar dos veces por semana y que me quede un rato de día y un poco de energía para recordar que tengo pareja y que hace bien pasar un rato juntos. Entonces me doy cuenta que las matemáticas no dan y aún contando con varios fines de semana largos este mes, no me alcanza para hacer todo y poder disfrutar de hacer nada. Y así vamos, avanzando pero a los tumbos. Algún día tendré el control de esto?

En fin.... mientras tanto les muestro las cosas que hice en este octubre

Gracias a Pinterest y a los frascos de yogures Dahi, con mi hermana hicimos los souvenirs para la comunión de mi sobri.  Básicamente les pusimos una tirita de arpillera, puntilla de nylon y luego yo armé unos cartoncitos pequeños en Canva, que atamos al cuello del frasco con hilo rústico. Adentro sal, flores de lavanda y una velita. Bueno, bonito y re barato.


 La bolsa del tejido paseó muchísimo, conoció plazas, parques e incluso otras ciudades, pero las agujas se movieron muy poco. Aquella cosa circular que iba a ser agarradera se transformó en carpetita y se fue a Madryn de regalo para mi amiga patagónica.


En la huerta hubo bastante actividad: asomaron los zapallitos, los rabanitos y la remolacha. Cosechamos las primeras cebollas, las que sembré en tierra, que más que cebollas son cebollines y los ajos. También hubo corte de pelo para el perejil que ya quería florecer.Se empiezan a ver algunos tomates y tímidamente vuelven las frutillas (que me como yo, de una y no las comparto, shh!). También fui a buscar las semillas de Prohuerta e hice almácigos de tomates y pimientos que hace unos días se comieron las tortugas... grrrr!!!!

Todo empezó a florecer en el patio, los jazmines de leche, las suculentas, uno de los cactus y paralelamente empezó la lucha contra los insectos: hay grillos topo en el césped, orugas en la pasionaria y hormigas por todas partes.

Este mes probé la receta de hamburguesas de lentejas y trigo de Ivana que aplaudo de pie. Yo hice algunas variaciones como reemplazar la menta por perejil, agregué zanahorias y un puñado generoso de avena. Me encantaron. No pongo la foto porque no le hace justicia a lo rica de la receta. Mi idea es ir probando aunque sea una receta al mes de las muchas que anoto. También hice por segunda vez el budín de zanahorias de Solo para Mí, que es exquisito y tán fácil de preparar.

Y para cerrar este largo repaso les dejo una fotito de la nueva integrante que se sumó en octubre a la colección de suculentas. Se llama Seddum dasyphyllum, según me han dicho.


Y ustedes, cómo anduvieron este octubre? ¿Cómo los trató la lluvia de este fin de semana? Espero que bien.
Beso grande y buen noviembre!!!
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