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viernes, 1 de marzo de 2024

Sos tener

la crianza, llevar y traer, estar atenta, que no consuma tanta azúcar, cómo hacer que use menos el celular? la aceptan las amigas? tiene algún jean que le entre? puso la ropa a lavar?

 la pareja, que sostiene, pero hay que sostener también. A él, a nosotros. Cómo está, qué espera, seguramente le estoy fallando, siempre quiere más de lo que doy.

mis viejos, mi mamá que cada vez requiere más de mi papá, mi papá se tensiona, se tensionan entre ellos. Los veo vulnerables cual bebés, perdiendo certezas, tanteando cada día. Siento como algo que se escurre sin poder pararlo ni disfrutarlo mientras dura.

la casa, la cena, las compras, la ropa que siempre queda por doblar, la mugre del piso, los pelos del perro, las cosas que hay tirada, los bichos de la cocina

el cumple de 15, las cosas que faltan definir, cómo saldrá, de qué me estaré olvidando, cómo manejar la ansiedad, cómo no perder la alegría

mi cuerpo, mi premenopausia, las pocas ganas de hacer ejercicio, los granos de la cara, la muela rota que hay que arreglar, los lipomas que habría que sacar, la anemia,

 las finanzas, atender a los gastos, mirar cómo hacer para administrar mejor, poder ahorrar para nuestros proyectos, cuidar el trabajo, tratar de terminar la tesis este año

 lo que me preocupa cual pensamiento rumiante, los riesgos que no corrí, la soledad, los vínculos que se van perdiendo, la dificultad para conectar más con la gente, no aislarse

el país, siempre está el país. Este meme que gobierna, la inflación que no cede, la desocupación a la vuelta de la esquina, todo lo que se va cayendo a pedazos, el bombardeo de información. 

todo va apretando, comprimiendo, ahogando en el pecho. ¿Qué de todo esto se puede aflojar? cómo tomarlo o aceptarlo para ver las posibilidades y no las faltas. Cómo hacer para poder mirar con dron y no solo con lupa. Cuál es el lugar para los sueños, para el deseo.

 la vida de cada día, de cada uno de los días. Sosteniendo cada cosa en equilibrio o no tanto. Pero cómo ver más allá de cada pictograma. qué se está escapando en esta corrida. A dónde estamos yendo, qué estamos determinando.

 

martes, 18 de enero de 2022

Los amigos

Extraño a los amigos, así en genérico, sin ser inclusiva, pero incluyendo a todos y a todas. Todos juntos, por separado, en pequeños grupos. Incluso en un mano a mano.  

Extraño la charla sin apuro, las sobremesas exageradamente largas, los reencuentros, los tópicos que muchas veces se repiten con amistades de años y saber del día a día de la gente que quiero, aunque ahora cada reencuentro merece dos años de actualización.

El encuentro con el otro con el que se elige compartir ciertos tramos de la vida te da perspectiva, te ayuda a mirarte de lejos. Te confronta y te permite ser para otros. 

Es un poco el fucking bicho este del orto, otro poco la edad, otro tanto vivir lejos, pero estos días me encuentran extrañando esos lugares donde hay contención, abrazos, recuerdos compartidos, y un dar sin esperar demasiado a cambio


martes, 4 de mayo de 2021

Escribir sobre las ganas de escribir

Escribo en mi mente, mientras manejo, mientras me baño, mientras cocino.

Escribo en el aire con esa poca capacidad de agarrar, de bajar, de plasmar.

Escribo ahora sobre mis ganas de escribir, de parar, de hacer foco, de dejar de dejar para más adelante.

Escribir para mí, para mirarme en este aquí y ahora, para venir a buscarme más tarde. Escribir sin que me vean, sin importarme que me lean. Sin pensar que me leen, porque ahí sería diferente. La opinión del otro se llevaría puesta por completa mi sola intensión de escribir. ¿es posible escribir pensando que nadie te lee? ¿o en el fondo siempre supimos que alguien lo va a a ver? que esa llave del diario no está tan escondida. Y no es casual.

Siempre me gustó escribir: toneladas de carta a gente conocida y a amigos que solo existieron ahí, en el intercambio de sobres.  Escribí diarios con y sin candados. Redacté millones de mails de mucho scroll para amigos y amores. Escribí mucho en este blog, publicado y oculto. Escribo ahora comentarios en lo que otros arman en las redes, aún sin estar segura de que verdaderamente les importe. Aún sin saber si alguien lo lee. 

Escribo para pensarme y revisarme, pero también para generar un vínculo. Para que la mirada del otre me ayude a iluminar los puntos no vistos, las coincidencias y los desencuentros. 

Quiero atender este impulso vital de volver a poner ideas, momentos y sentimientos en palabras más o menos ordenadas.


martes, 5 de enero de 2021

Arrancando


La primera vez que escribí la fecha en este nuevo año, puse 2022. O me quiero saltar un año entero, o no sé ni en qué día vivo.... Lo cierto es que, con la simbología del libro en blanco, me pongo a imaginar que cosas pueden pasar en este 2021. Lindo número. También era lindo el 2020... 

* Quiero que hablemos más de vacuna, de recuperación, de sanos y no tanto de contagiados, enfermos, aislados. Estoy dispuesta a cuidarme y a cuidar, pero decime que, aunque sea de a pocos y de a poco, vamos a poder juntarnos. 

* En nuestro caso, el tele trabajo y la tele escuela no fueron traumáticos. Tanto Fede como yo hemos podido trabajar bien y esperamos no tener que volver al 100 al trabajo en oficina. Para el caso de Amparo, si bien tuvimos la suerte de contar con una escuela que se adaptó de 10, me parece que estaría bueno que pueda volver en parte al aula, al encuentro con sus docentes, a la dinámica escolar. 

* En lo laboral, me espera un año, creo, de nuevos desafíos. Estoy contenta, ilusionada. Hoy lo veo como un año de una gran oportunidad. Mi 2020 laboral fue muy bueno, hice cosas lindas con gente muy copada que me acompañaron enormemente en este pandetime. Me siento confiada y valorada. Si bien algunos días mi tolerancia se puso a prueba, creo que nos pasó a todos. El cansancio nos dejó al borde de todo. Y los colapsos estuvieron ahí nomás todo el tiempo. 

* En lo familiar nos quiero así, nosotros 3 convivimos muy bien. Reaprendiendo con Amparo que cada vez es menos niña. Aprendiendo como es estar los tres 7 por 24. Conociendo nuestros trabajos de cerca y nuestras relaciones en modo ampliado. Extrañé mucho a la familia ampliada, me dolió enormemente la fragilidad de mis viejitos hermosos. Pero ahí estuvimos, siendo los mismos cuando pudimos volver a vernos. Y eso siempre es llegar a casa, sacarse los zapatos y sentir de nuevo que llegaste al mismo lugar de donde partiste. 

* En el 2020 terminamos la casa, tal como estaba en el plano que hace 10 años vimos por primera vez. Terminar la casa es tan fuerte en lo simbólico como en lo práctico. Por un lado, es poder llegar a la meta que nos habíamos fijado y por otro es contar con un espacio todavía más cómodo, ahora que estar en casa se volvió la normalidad. Nos aplaudo por este logro. Nos felicito enormemente sin sonrojarme por habernos pensado y procurado este nido tan para nosotros. 

Creo que va a ser un año durísimo en muchos aspectos, de grandes impactos sobre todo en temas macros, pero tengo fe que vamos a tocar fondo y salir con mejores perspectivas. Brindo por eso.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

44

 


Yo quería llegar a esta edad para usar la cartera en el codo. Me imaginaba a los cuarenta y tantos caminando por el Paseo del Siglo, con una cartera grande de cuero, quizás botas con taco, tal vez las manos hechas. Sin embargo, el cumple me encuentra andando con un bolso de jean que le robé a Amparo, bastante mugroso por la obra, con un alcohol en gel colgando de la manija y que adentro tiene barbijos de distinto tipo.

Claramente no es el cumple que me gustaría tener, y la cartera es lo de menos. Cumplir años es para mí compartir con amigos y familia y recibir ese abrazo dedicado, ese regalo, esa compañía. Me gusta sentirme especial. Siempre me gustó el día de mi cumpleaños.

Estos 43 estuvieron la mitad ocupado por el tiempo más extraño que me tocó vivir (al principio pensé que el más extraño era el puerperio, pero esta cuarentena ya viene durando el doble que mi licencia por maternidad), e inevitablemente cualquier balance o proyección que quiera hacer va a tener que ver con cuarentena, vacuna o coronavirus. Me cuesta pensar por fuera de ello cuando al día de hoy no sé cuándo va a terminar, cuando podré volver a abrazar a mis viejos, a mis hermanos o a mis sobrinos tranquilamente. tengo acá en casa a dos compañeros de lujo que me dan todo su amor, pero extraño a todos los demás, de una manera!

44 es un número medio heavy de aceptar, como cada marca del paso de la edad. Yo me siento bien conmigo, con el cuerpo, con los logros, de cualquier manera, preferiría quedarme en esta adultez mediana (veo en el horizonte cambios en el cuerpo que se avecinan y no me gustaría tenerlos más cerca). Me queda soplar la velita y pedir por una vacuna pronto, o alguna manera de cura o lo que fuera para seguir disfrutando de la vida que armé hasta acá y que me gusta mucho.

jueves, 2 de enero de 2020

Gracias 2019!


Si me preguntas que es lo que más marcó este 2019, sin dudas fue el cambio laboral. Y no necesariamente fue lo más significativo, pero sí, sin dudas, fue lo más propio de este 19 que se va. Volver a ejercer la profesión querida fue una posibilidad de reconocer que me encanta gestionar la comunicación de las organizaciones y que- sin falsas modestias- puedo decir que me gusta cómo me sale. Sin dudas, fue un desafío acostumbrarme a nuevos roles, a nuevo equipo, pero al rato ya nadaba como pez en el agua y cada día tengo nuevas cosas en mente. Y por eso para el 2020 quiero crecer en esto, pero no necesariamente hacia arriba. Yo quiero crecer a lo ancho, quiero ser mejor en lo que hago, quiero dejar mi marca y aprender de los demás. Y quiero estudiar, probablemente con un formato autodidacta, pero con método. Lo estoy pensando. 

Soy una persona que cuando pone foco en una cosa, rápidamente pierde el foco en lo demás. Creo que este año perdí algo de mi relación con Amparo que no me gusta nada, me deja un sabor amargo que no está nada bueno. Mi hija ya tiene 10 años, sin dudas está más cerca de un adulto que de un bebé y eso obliga a recomponer el vínculo, a pensarlo de otra manera. A su vez hay algo de su costado social que me preocupa y quisiera que para este 2020 pudiera encontrar la forma de darle herramientas para que ella se sienta más segura de sí misma.

Con Fede tuvimos, creo yo, un buen año, con sus momentos de desencuentro pero que fueron pocos, y eso está bueno, sigue siendo siempre la isla a donde quiero llegar después de cada tormenta. Mi tierra firme. Para el 2020 tenemos plan de colocar una estufa a leña en casa par que los inviernos sean menos duros para nosotros y también planeamos terminar la casa. Eso sería el cierre al alance inicial que tuvo este gran proyecto en nuestras vidas, nuestra casa. Me entusiasma mucho que sigamos apostando a eso. Más que la idea de tener de nuevo albañiles, esta vez acá adentro. Pero bueno, se supone que es poco tiempo.

En estos meses me di cuenta de cómo el tema de la edad me marca y marca muchas de mis conversaciones, especialmente en el ámbito laboral. Si bien estoy más cerca de la jubilación que de la pasantía, creo que objetivamente tengo todavía los mismos años hacia adelante que los que ya anduve en el mundo laboral. Por eso me propongo tratar de cambiarle el foco y dejar de tener ese sentimiento de obsolescencia constante. 

Hace poco leí en un post de un hábito de pensar antes de dormir en qué te había hecho feliz ese día. Me propongo también eso, tratar de parar, aunque sea un minuto la pelota por día y ver qué estoy haciendo con ese tiempo que se va. Soy consciente de que el acelere del día a día tiene que ver también con las cosas que elegimos. No es un castigo divino, yo elegí un trabajo full time que me permite llevar el nivel de vida que tengo, yo elegí vivir a 45 minutos de la ciudad donde trabajo, yo elegí tener una hija. Y valido cada una de esas decisiones. Así que no vale andar quejándose, diciendo no tengo tiempo para nada. Porque la mayoría de las asignaciones de tiempo de cada día son producto de la vida que armé, entonces quiero ser más consciente de cómo me impacta el resultado de esas decisiones. Si estoy siendo feliz, si me hace bien. Si estoy conectada con los demás.

Deseo que mis viejos sigan bien, que la familia de Fede tenga un mejor año del que pasó, poder mantener el vínculo con todos ellos y también con la familia elegida que son los amigos

Que podamos viajar, aunque sea una escapadita, y que también sigamos disfrutando tanto nuestros descansos en casa.

Que el cuerpo acompañe siempre mis ganas de hacer, y que tenga energía para seguir cuidándolo. Este año encontré una buena actividad para hacer y espero poder sostenerla.

En fin, deseo más que nada poder vivir simple, contar con la gente que amo cerca y bien, seguir aprendiendo a ser mamá, mujer y profesional, y poder de vez en cuando mirarme para adentro

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Se fueron los 42




Así como no quiere la cosa, ya estoy devengando mis 44! 😱😱

El año pasado para esta fecha armé una lista de cosas para hacer antes de cumplir mis 43. Volví a buscarla pensando que iba a perder por goleada, pero me doy cuenta que no estuvo tan mal este tránsito por mis 42.


Acá va el resumen:


La huerta en verano. Calabazas por todos lados



Plantas: ¡Bien ahí!

Mantuve la huerta todo este año y ya está todo preparado de cara a la primavera que se avecina. También puse en marcha el orden de los cactus y suculentas. Estuve pintando las macetas para uniformarlas un poco (creería que voy por la mitad) y encargué una estantería hermosa para poner las macetas que ya no entran en las ventanas. Cuando llegó la estantería me di cuenta que además de las 80 plantas que tengo, tenía un montón de gajitos hechos para regalar, así que las publiqué en Whatsapp y fueron todas adoptadas: #clubdelgajito a full.




Manualidades: flojísimo

No aprendí técnicas nuevas y este año estuve poco manual. Empecé a tejer una campera para Amparo, pero es candidata a quedar en el abandono. 


 La decoración de la casa: ¡cómo me cuesta!

La falta de ideas, de tiempo no son ya excusas. Evidentemente arreglar mi casa es un tema que me cuesta mucho. Finalmente hice los muebles del lavadero que tenía pendiente desde que nos mudamos y también pusimos mesas y sillas nuevas afuera y armamos un espacio que disfrutamos muchísimo. También puse las cortinas en las habitaciones, 5 años después de mudarme. Tengo mil proyectos en mente, pero no avanzo con ninguno. 


Lavadero en orden
Lecturas: La idea era uno por mes, y creo que en eso vengo bien.

Hay momentos que me despego de la lectura o me quedo trancada con algún libro, pero cuando fluye por ahí me bajo una novela por fin de semana. 

Museo de Ciencias



Pilates y bici: ¡sí se puede!

Hice Pilates Reformer hasta marzo y ahí sentí que necesitaba hacer algo nuevo. Después de mucho batallar di con una profe espectacular que da una mezcla de Pilates en el piso con funcional. Nunca en la vida me había enganchado tanto con una actividad. El uso de la bici no es tan fluido, pero a veces salgo con Amparo y lo disfruto mucho. 

En el Centro Cultura Recoleta, el día que lo reinauguraron


Viajes y paseos: punto a favor

En septiembre fuimos al norte y en marzo al sur (Villa La Angostura, Puerto Varas y Villa Traful). Dos viajes hermosos, que disfrutamos muchísimo en familia. No hicimos finalmente escapadas durante los fines de semana, nos cuesta mucho salir de casa. 

Este año conocimos abrió la Franja al Río en Rosario, con su galpón de La Mutualidad que nos encanta

Eventualmente, yo aproveché para turistear un poco las veces que viajé a Bs. As. por laburo y también turisteamos con la peque algunas veces en Rosario. Me había propuesto ir a 4 recitales, pero creo que salvo Divididos y Silvio Rodríguez, no fui a ningún otro. La realidad es que cada vez cuesta más salir de casa.

Puerto Varas, una delicia


Probé la copa menstrual y es un sí definitivo. Ahora voy por los paños de tela para el resto del mes. Y de a poco estoy tratando de reducir al máximo la generación de basura: además de separar los reciclables y de compostar, estamos haciendo ecobotellas con los plásticos de un solo uso. Y viendo además cómo reducir lo que va a la botella. Y de ahí vienen las ganas de decirle adiós a los carefree. 

Primera ecobotella


La planificación de la cocina semanal, funciona a intervalos irregulares. Encontré un sistema usando Wunderlist pero no soy muy aplicada para su uso.


Profesionalmente fue el año en que volví a trabajar como comunicadora, sin duda, una de las marcas de mis 42. Y fue un cambio buenísimo, estoy muy contenta con lo que hago. Una de las cosas que perdí en estos años de no ejercer es la capacidad de redactar bien, así que estuve tomando un curso, pero la idea es seguir laburando ese tema y debería reordenar un poco la perspectiva laboral.


La felicidad de volver a Traful

 A modo de síntesis de estos 42 que dejé atrás, puedo decir que fue un año de mantener varia de las cosas personales logradas. Con una hija más grandecita, estamos más ordenados y menos crispados. Algunos quilombos de la familia ampliada nos dejaron por momentos emocionalmente desgastados, pero entre nosotros tres hacemos un frente de batalla consistente. Hay aguante.

De a ratos me amigué con la idea de correr todo el tiempo en la cinta. Creo que es parte de la vida activa del ser adulto. Laburás, tenés una familia, vivís a 25 kilómetros del laburo, es difícil para la pelota todo el tiempo. Solo por momentos se consigue: los fines de semana en casa, y algunos momentos del día, por ejemplo, el rato antes de la cena que gané cuando Amparo comenzó a bañarse sola. Pero lo cierto que este es el ritmo y hay que encontrarle las pausas o la plenitud ahí. No va a parar, no por ahora porque viene con todo lo demás que elegimos, y eso no quiero que cambie. Pero sí quiero tener algunos momentos de reflexión, de mirarme un poco, y en ese sentido espero que la escritura sea un medio para ello. Y que este espacio sea el dispositivo donde dejarlo guardado para poder volver a revisar esas ideas.



 
Un día conocí el jardín japonés. Buen lugar para parar la motoneta un rato





Lecturas

Florencia Ferramondo's books

Mil soles espléndidos
it was amazing
adoré este libro. Me la pasé hablando de él. Tal es así que se lo hice leer a varias personas. Es el primer libro que leo del autor y también de una historia situada en Afganistán. Triste, conmovedor, durísimo pero hermoso. Trenzando his...

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