jueves, 19 de enero de 2017

Libros 2016

Acá va el listado de los libros que leí durante el 2017. Este año tuve la suerte de encontrarme con muy buenos libros, algunos inolvidables. En septiembre, mi marido me regaló un Kindle y con eso espero aumentar mi lectura aún más. Les comparto una lista con mis impresiones y cada uno con un link a una reseña más experta por si se tientan y quieren saber más



1. Mil Soles espléndidos, de Khaled Hosseini adoré este libro que me recomendaron en la entrada de los libros del 2015. Me la pasé hablando de él. Tal es así que se lo hice leer a varias personas. Es el primer libro que leo del autor y también de una historia situada en Afganistán. Triste, conmovedor, durísimo pero hermoso. Trenzando historias de guerra, de lucha política, de amores y desamores, de abandonos. Historias de familia pero principalmente una historia de lazos entre dos mujeres. Mariam y Laila las extrañé mucho cuando terminé el libro. Queda en la selecta lista de los libros que más me gustaron.


2. El pintor de Batallas, de Arturo Pérez Reverte, este me lo pasó mi esposo que lo adoró. Al principio me costó entrarle a la historia, me resultaba un poco aburrido, pero después fui viendo la distintas capas que tiene la trama: la historia de amor, la vida de un fotógrafo de guerra (con el valor autobiográfico que tiene en el caso de Pérez Reverte), la discusión filosófica de lo que representa la guerra en la historia de la humanidad, el repaso por la historia del arte, las reflexiones de su visitante serbio. En fin, un libro para disfrutar despacio, que te deja reflexionando.


3. Todas las generalas servidas del mundo, de Esteban Simandi. Este lo leí en papel, en la playa, con la reposera en la orilla del mar y de un tirón. Si bien la temática mexicana (frontera, drogas, picantes) no es de lo que más me gusta, el libro es super entretenido y por momentos desopilante. Es una película disparatada. Tuve la sensación de querer meterme en el libro y hacer reaccionar al protagonista que se va llevando en unos enredos fenomenales y no parece reaccionar demasiado. Yo estando en Uruguay viajé un rato a México con él.


4. Las Grietas de Jara de Claudia Piñeiro. Ya saben que adoro a Piñeiro! También lo leí en papel y en la playa y casi de un tirón. Acá también varias historias que se cuentan juntas: un hombre parado en medio de la vida, la grieta que se abre enfrente y viendo si esa grieta se tapa con una tela o se enfrenta. Historias sobre arquitectos, sobre daños y sobre estafas. No me voló la cabeza pero es bien llevadero con un toque de policial y una buena reflexión de fondo.



5. Y las montañas hablaronKhaled Hosseini. Bueno, tenía que volver a Hosseini. No apenas terminé Mil Soles espléndidos porque era demasiado. Si bien me hizo llorar un poco, no me resultó tan duro como Mil soles. Una historia que se cuenta a lo largo del tiempo, desde varios personajes, cuál más adorable. Parte de la separación de dos hermanos afganos cuando el padre de ellos, apremiado por su realidad económica, decide vender a la pequeña hermanita. Y luego se desanda en varios momentos distintos, y en distintos puntos contando lo que es Afganistán en la vida de los personajes, aún de aquellos que no viven en ese país.



6. La fragilidad de los cuerpos, de Sergio Olguín:
 Trama policial, muy llevadero. Arranca con un maquinista de trenes que se suicida y deja una carta y de ahí sigue una trama que incluye a una periodista, algunas historias de amor y una trama que va revelando matices. No lo terminé pero por una cuestión de practicidad: cuando estaba leyendo este libro mi marido me regaló un Kindle y este lo tenía en papel. Pero lo voy a retomar. Hay un proyecto de llevar esta historia a la tele.



7. Novescento, de Alessandro Baricco: ahh me encanta Baricco. Esta historia se centra en un personaje que le da título al libro, pianista sobre un barco en altamar que nació y vivió toda su vida sobre el barco. No existe en la tierra en ningún registro. Un libro cortito, muy musical. Quizás no sea lo que más me gustó de Baricco pero la historia es interesante.



8. Distintas formas de mirar el agua de Julio Llamazares. Podría ser la crónica de un destierro también. O como se mira la historia familiar desde las distintas generaciones. La historia arranca en el tiempo con una familia que tiene que dejar la tierra en la que se crió pero la novela arranca cuando Domingo, el padre de esa familia fallece y tres generaciones regresan al pantano de donde partieron sus abuelos. Una linda novelita compuesta por 16 capítulos donde se cuenta la historia desde la mirada de cada miembro de la familia.



9. La cena, de Herman Koch: La historia se cuenta en lo que dura una cena de dos parejas, cuyos hombres son hermanos. Sobre la superficie, toda la trivialidad de una cena en un restaurant exclusivo de Amsterdam. Un poquito más hondo, diferencias familiares y miradas sobre la sociedad y una tensión latente. Y en el fondo, un hecho repulsivo cometido por los hijos de las dos parejas. Repulsivo para mí, para el autor no tanto y esa mirada es lo que más me llamó la atención, porque de alguna manera justifica lo injustificable. Quizás pueda ser una provocación. Este libro nunca se podría haber escrito así en Argentina, claramente. Según acabo de leer está basada en hechos reales.



10. La tregua, de Mario Benedetti: por qué no volver a leer los libros que más me gustaron? La tregua sin duda es uno de ellos, aunque ya lo haya leído, aunque haya visto la película no dejé de disfrutar cada una de sus páginas. Si no lo leíste, leelo. Es precioso. Martín Santomé, un empleado de oficina a punto de jubilarse inicia un diario para contar sus rutinas. La tregua en su vida de viudo rutinario viene de la mano de Laura Avellaneda, una joven que ingresa a trabajar como empleada en su oficina.
“De pronto tuve conciencia de que ese momento, de que esa rebanada de cotidianeidad, era el grado máximo de bienestar, era la Dicha. Nunca había sido tan plenamente feliz como en ese momento, pero tenía la hiriente sensación de que nunca más volvería a serlo, por lo menos en ese grado, con esa intensidad”



11. Océano mar, de Alessandro Baricco: Brillante, brillante, Brillante. Baricco está en otra categoría para mí. Juega en otra liga. No se compara con nada. Este libro es genial! Aunque mi preferido de Baricco siga siendo Tierras de Cristal, Océano Mar me pareció excelente. No es de los libros que se leen de un tirón, pero tampoco te van a dar ganas de largarlo. Como el océano, no es manso, pero es fascinante.



12. La Uruguaya, de Pedro Mairal: este sí te lo podes llevar a la playa, porque en parte transcurre por ahí, en Balizas. La historia central transcurre en un día de un hombre adulto (ponele, mejor digamos de 40 años) que cruza a Uruguay a cambiar dólares y también a reecontrarse con una aventura. Hay algo del personaje que te dan ganas de cagarlo a trompadas, de hacerlo reaccionar y decirle dejate de joder, sos un tipo casado, tenés responsabilidades, un hijo y otro lado que me parece fascinante que el tipo se permita un día libre. Va a aprender. 



13. Hablar solos, de Andrés Neuman: este libro está centrado en la vida de tres personajes: Mario, un hombre con una enfermedad terminal, que emprende un viaje en camión con su hijo Lito y deja en casa a Elena, su mujer. Ahí la base de la historia pero atrás de eso está la visión de cada uno sobre la muerte, el sexo, las relaciones. el libro va alternando capítulos contados por uno y otro personaje. El de Elena es el que más me gustó. Un lindo libro pero tampoco me voló la peluca.



14. El Túnel de Ernesto Sábato: hay clásicos a los que se vuelve, hay clásicos que se leen por primera vez. Quizás todo el mundo ya leyó esta historia inquietante de un hombre, Juan Pablo Castel, pintor, y su tortuosa y extraña relación de amor con María Iribarre. En mi caso me agobió un poco la lectura, me puso un poco ansiosa este señor. Pero no deja de ser una obra magistral (bue, no voy a entrar yo a cuestionarla ahora, no?)




15.La Ley de la ferocidad, de Pablo Ramos: Este fue uno de los libros que más me han impactado en mi vida. Me recordó mucho a lo que sentí cuando leí El Pasado, de Alan Pauls. Es brillante, super intenso. La historia dispara con la muerte del padre de Gabriel, el personaje principal. Gabriel entonces vuelve a su barrio y al encuentro de su familia. La historia se va contando entre el velatorio y blashbacks de la vida de Gabriel, un hombre lleno de excesos, viviendo al borde de derroche de todo. Una novela super visceral. No la podía dejar pero quería que terminara, como si fuera una adicción. Me encantó, me atrapó. No podría dejarte indiferente. Feroz y furiosa.



16. Más allá del Olvido, de Patrick Modiano, después de la Ley de la ferocidad necesitaba algo más liviano. Así que mi esposo me pasó este. Me resultó un tanto bucólico. Repunta un poco al final.



17. Que el mundo me conozca, de Alfred Hayes, estoy leyéndolo actualmente pero tiene serias chances de ser abandonado. Me cuesta mucho dejar un libro sin terminar. Y como no me gusta tampoco lo sigo, me estanco digamos! Había leído del autor Los enamorados que me encantó pero este no me atrapa.

Este año me hice una cuenta en Goodreads para que sea más fácil seguir la lectura. Al pie del Blog hay un acceso a mi cuenta por si quieren estar en contacto.

Y ustedes, qué están leyendo????

Para ver los libros del 2015 hagan clic acá

Para ver los libros del 2014 hagan clic acá.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Chau 2016

Para organizar la compra de los regalos navideños este año volví a Wunderlist. Entre las listas abandonadas a medio hacer me encontré con mis objetivos para el 2016


Acá va el balance:

Salto laboral: hubo salto o al menos pude salir de donde estaba. Encontré un saber hacer que me gusta y me hace sentir satisfecha. Durante mucho tiempo pensé que tenía que dedicarme a "lo Mío" y lo mío lo relacionaba solo con la formación universitaria. Hoy puedo aceptar que lo mío puede tener que ver con mi ser virginiano metódico que me permite poder organizar las tareas de un proyecto. Lo mío puede tener que ver con mi personalidad pro-certezas que me ayuda a planificar bien.

Festejar mis 40: finalmente no fue una fiesta así super guachiguau como había pensado cuando escribí esto, pero sí me permití festejar primero con mis amigos cercanos en casa y luego con la familia. Las dos reuniones salieron hermosas. 

Mantener la huerta: si bien este año al haber hecho la pileta hubo unos meses que quedó librada a su suerte, se mantiene. Con menos pretensiones y un poco menos de planificación que lo que sería necesario.

Lectura: Sí objetivo cumplido y superado! para mi cumple mi marido me regaló un Kindle, lo que facilitó mi lectura. Debo post para el kindle y para los libros del 2016.

Peso y ejercicio: El peso se mantuvo a raya por suerte. El ejercicio lo abandoné en julio y no pude retomarlo.

Viajes de fin de semana largo: Viajamos a Buenos Aires en mayo a ver el Cirque du Soleil y de paso hicimos el combo clásico del turista del interior: Zoológico, Subte, casa Rosada, Puerto Madero, Cabildo. En octubre fuimos a Misiones unos días y estuvo increíble. También este año volví de vacaciones a Uruguay, a Punta del Diablo... adorable lugar.

Retomar estudios: También cumplido aunque no con lo que había planificado. Este año hice la especialización en gestión de Proyectos. Conocí gente muy interesante y aprendí este saber hacer del que hoy disfruto.

Además de todo esto, que mayormente está alcanzado este año:
- Amparo transitó su primer grado y fue una buena experiencia. También empezó hockey y yo aprendí un poco sobre la vida de club.

- Hicimos la pileta en mi casa, destruimos el jardín y de a poco lo estamos reconstruyendo
- Pude mantenerme en contacto sanador y necesario con mi grupete de amigas cercanas. Abandonamos la idea loca de poder salir a cenar y pasamos los encuentros a la hora de la merienda.
- El matrimonio tuvo sus picos bajos que no dejan de doler y angustiar pero salimos a flote. Espero que el 2017 sea más estable

Y qué me gustaría alcanzar el este 2017?
  1. Mantener el bienestar en mi familia
  2. Certificar la Gestión de Proyectos (va a ser difícil pero lo voy a intentar)
  3. Viajar a Jericoacoara (está en los planes).
  4. Retomar la escritura en el Blog
  5. Mantener el peso y volver al ejercicio 
  6. Avanzar en el desafío laboral que sigue
  7. Protestar menos, tengo que controlarlo
  8. Leer al menos 10 libros
  9. Realizar al menos 10 manualidades y contarlas en el Blog!!!! jaja
  10. Cambiar el auto! 
Chin chin, por un buen 2017 y a soñar!!!!!

viernes, 26 de agosto de 2016

te cuento un cuento

Había una vez una mina, con una nena pequeña con angustia por querer y no poder. Con una ansiedad por mover las manos, por hacer algo. Con la novedad de estar en casa, y disfrutarlo.

Y ahí esa mina empezó a querer tejer, a dedicarse más a las plantas, a querer cocinar más variado. Y fue a Internet y encontró Blogs. Muchos Blogs. Y empezó a leer, a suscribirse, a comentarlos. Hasta que un día quiso tener uno.

Y cambió de trabajo. Y se volvió a angustiar porque en el trabajo tenía ganas de hacer y no podía encontrar el espacio. Y sobre todo tenía mucho tiempo libre, al pedo. Así que en ese tiempo leía muchos blogs (cada vez más, cada vez más lindos, cada vez más parte de una comunidad). Y también escribía, mostraba lo que hacía. 

Generó hasta redes por fuera del mundo Blogger, intercambió gajos y hasta algunos cafés.

Hasta que en un momento determinado del año pasado se propuso un cambio (justamente ayudada por un Blog). Un cambio que tenía que ver con cambiar la actitud en el trabajo, con salir de la victimización, con pensar objetivos más claros y trabajar para conseguirlos . Y se aferró a esa idea. Y por eso, por casualidad, porque los planetas se alínean, el cambio llegó, se hizo real.

Esa mina obviamente soy yo. Que en febrero de este año asumí un desafío laboral. Uno nuevo. Y empecé a trabajar como Project Manager, o Líder de Proyectos. Y también a formarme para ello. Este año es totalmente diferente a los demás. Arranqué con 4 proyectos que son 4 desafíos. A finales de este año deberían ser 4 logros (ya tengo uno ganado!).  

Tengo que aprender cosas nuevas pero que a la vez se alinean muy bien con lo que yo soy, con cómo soy (estructurada, planificadora, ordenada). Tengo la confianza de un jefe (¡cuanto vale la confianza de un jefe, puta madre!), el apoyo de mi esposo (que también vale muchísimo) y sobre todo las ganas renovadas. El año pasado yo conté acá que tenía con mi trabajo un matrimonio por conveniencia. Que no quería el divorcio pero necesitaba ponerle pasión. Yo sé que tuve suerte porque se dieron cambios en la empresa que me favorecieron. Pero también sé que dí mucho de mí para que la suerte me alcanzara. Y me permito reconocérmelo. 

Aprendí en este tiempo que el trabajo no es necesariamente castigo, que se puede disfrutar de lo que uno hace. Que me pueden dar ganas de quedarme un rato más no para que alguien me vea que me quedé,  si no porque quiero avanzar, hacerlo mejor. O porque se me fue el tiempo concentrada en algo y ni me di cuenta.

El lado B de esto es que me ha dejado sin tiempo para bloguear!!! jaja. Deberé encontrarle otro espacio, otro momento del día para hacerlo. Hice algunas cosas de abril a esta parte y que nunca mostré (cumple de 7 de Amparo, más artesanal que nunca, algo de huerta, alguito de tejido) pero ya voy a volver.

Buen fin de semana, y a disfrutar de este viernes! 
  


miércoles, 4 de mayo de 2016

¿Quién me ha robado el mes de abril?



Estos repasos mensuales me sirven para mirar el año en tajaditas. Hay meses que dejan un montón, que parecen durar más de 30 días y hay otros que pasan a la velocidad de un rayo. Abril fue un cometa que pasó rapidísimo dejando algunos destellos.
A medida que el año escolar va tomando forma la agenda de la semana se carga, se comprime y me deja poco tiempo libre. Los días se pasan entre jornada laboral, actividades del mantenimiento de la casa y lo que se puede maternar.
Les cuento algunos breves destellos de este abril:
  • Cociné un poco, más que en el verano y no tanto como quisiera. Entre las recetas bloggers que probé, de las muchas que una acopia hice el caldo casero de Paulina Cocina y las berenjenas en conserva fácil de Maru de I Love Púrpura. El caldo es sencillo de preparar, más de lo que parece en la receta. El sabor que queda (al menos en mi caso) no se parece en nada al comprado, pero sirve. Y rinde mucho! Las berenjenas exquisitas. Yo las condimenté con 7 especias y las usé más que nada en dos pizzas bien gordidas. Se las recomiendo!  También inicié la temporada de sopa casera...
 

  • Bordé poco y todavía no termino mi pájaro! Ojalá en mayo acabe con él! qué lentitud mamma mía! 
  • La pobre huerta quedó super abandonada a su suerte, que con tanta lluvia no fue mucha. Apena habían empezado a salir las plantitas que sembré de las semillas del otoño y empezó el temporal así que fue poco lo que sobrevivió: la rúcula, los rabanitos y la acelga son bien gauchos y se bancan todo. Lo demás no se decide si crecer o perecer! 
  • Amparo jugó su primer partido de hockey y de a poco nos introducimos en el ignoto mundo de los torneos, los clubes, las comisiones, las rifas y los bufetes! 
  • Y para cerrar abril hicimos un paseo hermoso: fuimos a Buenos Aires a ver el Cirque du Soleil!!!! El espectáculo más maravilloso que se pueden imaginar. Un privilegio haber podido ir. Realmente impactante todo de todo: la organización, el show, los números, la música, el vestuario, la sincronización. Literalmente me pasé dos horas con la boca abierta y aplaudiendo a rabiar. De paso aprovechamos para turistear en Buenos Aires al mejor estilo familia del interior. Fuimos al zoológico, a la Casa Rosada, al Cabildo, a la Fragata Samiento y....a pasear en subte! Cuando yo era chica mis viejos nos hacían estos tours y los recuerdo con mucho cariño. Ojalá que Amparo también los recuerde así! Y que podamos hacer más paseos clásicos.
 




 
y a ustedes...¿ qué les dejó abril?
 
Para ver repasos anteriores: 

jueves, 21 de abril de 2016

La niña que lo lee todo y otras reflexiones sobre la lectura en los niños


El año pasado mi hija aprendió a leer. El mundo para ella se volvió distinto. Pudo descifrar miles y miles de palabras con la avidez que se descifra un acertijo: los carteles de la calle, los zócalos de la tele, las inscripciones de los paquetes, las notas del cuaderno, los mensajes de Whatsapp (mis mensajes de Whatsap!!!) y así todo. Para nosotros fue fascinante verla atravesar ese proceso donde las palabras no se decodifican toda junta sino letra por letra. 
Y entre tanto por descifrar llegaron los libros y más libros. A mí me gusta mucho regalar libros. Tanto a ella como a los demás niños. Hay unos libros preciosos! compraría todos.
Hermosa edición de Alicia! se lo regaló una amiga. Aproveché a leerlo con ella porque nunca lo había leído!

Si te gusta leer, ver que tu hijo también disfruta de los libros es una gran satisfacción. Hay algunas cosas que entiendo desde mi modesta experiencia que pueden ayudar:
- Comprar las revistitas típicas (Jardín y La Valijita). Yo se las estoy comprando ya hace un par de años. A esta edad a los chicos les encantan las colecciones así que ella las ordena y las lee una y otra vez. Ambas viene con una historieta por entregas y siempre acompañadas de un libro de tapas blandas. En el caso de La Valijita este año viene con cuentos clásicos ilustrados por Milo Locket y la Jardín viene con cuentos de Disney (estos no me convencen tanto en la parte literaria, hay veces que no se terminan de entender). Lo cierto es que por menos de 100 pesos mensuales tenés dos revistas y dos libritos. Además suelen traer otra actividad o algún regalo.

Otra de las colecciones es la de Leo con Figuras de Sigmar, que empezamos a comprar cuando tenía 3 años. 

- La librería también puede ser un paseo: Siguiendo la recomendación de Mechi, de vez en cuando visitamos la librería. Ella elige uno y yo otro. Acá en Rosario vamos casi siempre a Mandrake, que tiene unos precios buenísimos. Hace poco compramos una edición de Los Cuentos de la Selva ilustrados. También solemos ir a merendar a Mal de Archivo, donde leemos los libros de la estantería mientras esperamos la merienda y también compramos alguno que otro. La última vez compramos la historia de Juana Azurduy de la Colección Antiprincesas y la colección de cuentos infantiles de la editorial municipal. Tengo pendiente llevarla a la Biblioteca. 
- Viajes y libros. Para mí no existe viajar y no llevar un libro. Con ella sucede igual. Cada vez que viajamos se lleva cosas para leer en el auto. Además en los viajes también aprovechamos y compramos algunos libros. Ella quería leer en la playa como nosotros!!!
- Poner a disposición de los chicos los libros desde que son bebés. A nosotros nos recomendó la pediatra a los 3 meses los libros de tela y tuvimos uno de Fisher Price como aliado. Cuando la cantidad fue abultada, le liberamos el estante más bajo de la biblioteca, al que ella llegaba, para su bibliografía infantil. Muchas veces los sacaba, los hojeaba, y no hay persona que haya pasado por mi casa que se haya salvado de leerle algún cuento. No tenemos el hábito de leerle antes de dormir, pero sí le hemos leído a pedido de ella muchas veces durante el tiempo que estamos en casa.
- Compartir los libros que leímos en nuestra infancia con ellos tiene doble placer: La última visita a la casa de mi mamá se trajo un libro que era mío!!! Qué lindo verla disfrutar de los cuentos que yo leía. El libro se llama Caramelos Surtidos, y entre los cuentos está Uno Más Uno de Elsa Bornemann, cuyo primer párrafo todavía sé casi de memoria. Me gustaría conseguirle algunos otros para más adelante de los que yo leí como Mi planta de Naranja lima o Cruzar la calle.

Padres que leen, hijos que leen 
Nosotros de chicos no teníamos muchos libros. En la casa de mis viejos la biblioteca como mueble no existía hasta nuestra adolescencia  y entonces ocupaba solo 3 pqueños estantes con algún atlas, diccionarios en tomos, la Enciclopedia Salvat, algunas novelas de Billiken, y dos o tres libros que le habían dado a mi vieja como premio por asistencia perfecta en la primaria. Mis papás no leen demasiado pero por alguna cuestión cuando entre nosotros tres nos empezamos a hacer regalos para los cumpleaños, mi mamá siempre sugería que nos regaláramos libros.
Todo lo que leí en la época más voraz que tuve como lectora (el secundario) provino de la biblioteca pública, o prestado de la casa de mi tía o mis amigas. Recuerdo que en aquella época yo quería leer pero no sabía qué. Tuve en el colegio secundario a la mejor profesora que se puede tener de Lengua y Literatura y ella cada cuatrimestre nos sugería 5 libros, de los cuales había que elegir uno como de lectura obligatoria. Primer cuatrimestre novelas, segundo cuatrimestre obra de teatro. Obviamente yo leía todos. Así empecé a descubrir qué podía leer, porque si había otros libros del mismo autor, los sacaba y los leía. Y si había de la misma colección, también los iba sacando. Me acuerdo especialmente de una colección llamada El Altillo a la que llegué siguiendo la pista de Alma Maritano.
Muchas veces leí que dicen que si los papás leen, los chicos leen y en el caso de Amparo podemos dar fe de que se da así. A mí me gusta mucho leer y mi no-marido tiene a la lectura entre sus pasatiempos más frecuentes (lee muchísimo más que yo). Así que ella nos ha visto siempre leyendo, asociado al descanso y al placer. Pero puedo dar fe que lo contrario también sucede. Porque rara vez vi a mis viejos con un libro en la mano y sin embargo sentí otras influencias que desde los diez años más o menos me llevaron a la lectura.
Cuando fuimos de vacaciones a Gesel en la casa que alquilamos encontró una estantería con libros de la que se puso a leer una historieta de Los Pitufos!!!

Esta semana se celebra la Semana de la Lectura y el domingo es el día del libro. Aprovechemos esta oportunidad para disfrutar de la hermosa sensación de encontrarnos de repente en otro mundo, de encariñarnos con personajes y si podemos ayudar a alguien a que no se lo pierda, mejor.

martes, 12 de abril de 2016

Así fue marzo

Finalmente floreció la esponja
Si te digo marzo es escuela, no? Y sí marzo fue inicio de primaria y eso fue así como muuuy intenso. Más allá de todo lo emocional que implica ver a mi chiquita ya en la primaria, de pollerita y mochila, fue super emocionante. Y además fue mucha logística! Pese a que desde noviembre estoy tachando ítems en una lista bastante nutrida, en febrero nos dieron más cosas para comprar y como si ello fuera poco cuando iniciaron las clases nos seguían pidiendo cosas... La historia sin fin: certificados, cuadernos de todos los colores habidos y por haber, el uniforme que nunca se termina de completar.... ya saben. 
Lo bueno es que no tuvimos problemas de adaptación de ningún tipo. Si bien el cambio se nota y muchísimo (pese a que sea la misma escuela y los mismos compañeros) la peque lo atravesó hasta ahora sin problemas. Hace la tarea en la extensión horaria, eligió unos cuantos talleres para hacer y hasta ahora está contenta. 
Además de las actividades de la escuela, decidió empezar Hockey! Así que si en algún momento deja de llover y puede ir estaré ahora metida en otro baile con el tema entrenamiento, partidos, etc! pero estoy contenta de que haya empezado.
Hockey en el campo!!!! 

En las otras partes de mi yo....estuve haciendo:

  • Trabajo a full, contenta, motivada, con la autoestima alta. Ahora me doy cuenta lo bajón que estuve con este tema los últimos años. Arranco con muchos desafíos con la expectativa de tener a fin de año logros en mi haber. Esa es mi consigna!
  • Las mejores semillas que existen!!! 
  • Huerta: terminé de juntar las zanahorias y saqué todo lo del verano que ya fue. Busqué las semillas de Prohuerta como cada año y sembré rúcula, acelga, remolacha, puerro y espinaca. Me quedaron algunas cosas por poner pero después ya empezaron a lavar el mundo y fue imposible. Espero que deje de llover así pueden crecer. 
  • Cocina: con las zanahorias que saqué de la huerta hice un dulce de zanahoria y naranjas. Básicamente puse un kilo de zanahorias + el jugo y la ralladura de un kilo de naranjas + medio kilo de azúcar y a hervir un buen rato. Quedó mil puntos. Ya lo liquidamos! 



  • Labores: Arranqué el segundo bordado que lo tengo re abandonado! La idea es hacer almohadones para el sillón del living. Ya los quiero terminar porque me quiero poner a tejeeeer. Pero me lo tengo prohibido hasta que no termine con esto. 



  • Salidas: en marzo estuve bastante salidora! con la peque aprovechamos algunos viernes para hacer paseos. Hicimos cine (vimos Zootopia que me encantó!) y otro día pasamos por la librería a comprar algunos libros (uno eligió ella y otro yo) y de ahí al parque a leer. En el mismo mes fui a ver dos recitales! Por un lado al Monumento con amigas a participar de la velada del 24 de marzo (qué lindo es ver música al aire libre) y también fui con mi no marido a ver a Divididos al teatro (la última trinchera de nuestra juventud!!!) 
Y así se fue marzo y ya estamos a mediados de abril!!!!! El otoño me tomó por sorpresa. Este veranos se hizo muy muy corto!
Ustedes como andan?


Para ver repasos anteriores: 

lunes, 4 de abril de 2016

Vacaciones en Punta del diablo

La última semana de febrero nos fuimos a pasarla a Punta del Diablo, en Rocha, Uruguay para cerrar el verano y prepararnos para enfrentar el primer grado de la pequeña!
Qué lindo la pasamos!!!! Había ido por ahí hace ya muchos años con amigas y debo decir que el pueblo cambió mucho pero sigue teniendo su encanto y su tranquilidad que no es bucólica en absoluto.

¿Qué encontré en punta del diablo?
- 4 playas para elegir a las que se puede llegar caminando:
- La de los Pescadores: pequeña, céntrica, concurrida con pintorescas barcas.

Playa de los Pescadores
- La playa de Rivero, pegada a la de los pescadores hacia el norte. Más amplia ymuy familiar.Bien accesible desde las cabañas que hay en la zona.

Playa del Rivero
- La playa de la Viuda: si vas desde la playa de Los Pescadores hacia el sur, atravesando una gran cantidad de rocas, o por la calle, te encontrás con La viuda, menos concurrida y más amplia todavía que la del Rivero. El tema es que acá desde las cabañas hasta la playa tenés que cruzar unas lindas dunas. Nada del otro mundo pero no la recomendaría para los que viajan con nenes muy chiquitos. 
- Playa grande: queda para el norte del Rivero, amplia, casi virgen. Recomendada para aquellos que quieren desconexión sideral.

Al menos los días que nosotros estuvimos disfrutamos mucho de playa sin viento, agua bastante agradable (y lo dice una friolenta) y temperaturas agradables. Dicen que en marzo es mejor todavía.

Hay muchas cabañas y algunas posadas para alojarte cómodamente. Mucha oferta sobre la playa. Las cabañas más viejas son bien sencillas, tipo rancho. Actualmente hay en desarrollo una oferta un poco más sofisticada. Sin embargo Punta del Diablo conserva bastante de su espíritu sencillo. Nosotros paramos en las Cabañas del Mirador, en la Viuda. Sencillas pero re bien equipadas y mejor atendidas. Con vista a la playa para desayunar, almorzar, merendar y vivir mirando el mar!
La Paloma

Hay una oferta gastronómica y comercial moderada pero donde no te va a faltar nada, ni se te va a ir una fortuna. Se anda caminando por algunas callecitas un poco entreveradas donde hay lugares a montones para comer pescado, empanadas de mejillones, pastas. De todo. También música por acá y por allá y algún que otro chiringuito vendiendo tragos para mirara la luna llena sobre el mar. Brasil está a 30 km y creo que le presta mucho de su estilo. 
La pedrera

Afortunadamente (al menos en la Viuda) no hay vendedores en la playa, salvo alguna que otra tarde que ofrecían discretamente alguna torta. Un día me ofrecieron lemmon pie! Pero olvidate que pase el heladero, el cocacolero, el vendedor de choclo....

Hay silencio, un silencio de paz o al menos eso encontré donde parábamos. Silencio que te deja escuchar el ruido del mar y el latido de tu corazón al mismo tiempo. Pero si esto te resulta muy abrumador después de un rato, te vas caminando hasta el "centro" y siempre vas a encontrar un lugar donde comer con buena música. Y siempre el mar ahí cerquita, a tu misma altura.
Y en eso me pareció que Punta del Diablo tiene algo de espíritu joven sin ser por eso San Bernardo en enero (se entiende, no?). 

Cerca de Punta del Diablo tenés hermosos lugares para visitar: Cabo Polonio, La Paloma, La Pedrera, Balizas, etc. También si querés hacer compras de frontera, a menos de 30 km está El Chuy. Nosotros pasamos un día en La Pedrera y La Paloma.

La pasé muy muy bien! Dormí bastante, caminé muchísimo, leí al sol, a la orilla del mar, disfruté muchísimo de mi familia, bordé bastante, comí todo el pescado que pude y desayunamos todos los días en la terraza que daba al mar.
PD: algunas de estas foto (ya se van a dar cuenta cuáles) son obra de mi no-marido, yo sigo sin dominar la cámara
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Lecturas

Florencia Ferramondo's books

Mil soles espléndidos
it was amazing
adoré este libro. Me la pasé hablando de él. Tal es así que se lo hice leer a varias personas. Es el primer libro que leo del autor y también de una historia situada en Afganistán. Triste, conmovedor, durísimo pero hermoso. Trenzando his...

goodreads.com