viernes, 26 de agosto de 2016

te cuento un cuento

Había una vez una mina, con una nena pequeña con angustia por querer y no poder. Con una ansiedad por mover las manos, por hacer algo. Con la novedad de estar en casa, y disfrutarlo.

Y ahí esa mina empezó a querer tejer, a dedicarse más a las plantas, a querer cocinar más variado. Y fue a Internet y encontró Blogs. Muchos Blogs. Y empezó a leer, a suscribirse, a comentarlos. Hasta que un día quiso tener uno.

Y cambió de trabajo. Y se volvió a angustiar porque en el trabajo tenía ganas de hacer y no podía encontrar el espacio. Y sobre todo tenía mucho tiempo libre, al pedo. Así que en ese tiempo leía muchos blogs (cada vez más, cada vez más lindos, cada vez más parte de una comunidad). Y también escribía, mostraba lo que hacía. 

Generó hasta redes por fuera del mundo Blogger, intercambió gajos y hasta algunos cafés.

Hasta que en un momento determinado del año pasado se propuso un cambio (justamente ayudada por un Blog). Un cambio que tenía que ver con cambiar la actitud en el trabajo, con salir de la victimización, con pensar objetivos más claros y trabajar para conseguirlos . Y se aferró a esa idea. Y por eso, por casualidad, porque los planetas se alínean, el cambio llegó, se hizo real.

Esa mina obviamente soy yo. Que en febrero de este año asumí un desafío laboral. Uno nuevo. Y empecé a trabajar como Project Manager, o Líder de Proyectos. Y también a formarme para ello. Este año es totalmente diferente a los demás. Arranqué con 4 proyectos que son 4 desafíos. A finales de este año deberían ser 4 logros (ya tengo uno ganado!).  

Tengo que aprender cosas nuevas pero que a la vez se alinean muy bien con lo que yo soy, con cómo soy (estructurada, planificadora, ordenada). Tengo la confianza de un jefe (¡cuanto vale la confianza de un jefe, puta madre!), el apoyo de mi esposo (que también vale muchísimo) y sobre todo las ganas renovadas. El año pasado yo conté acá que tenía con mi trabajo un matrimonio por conveniencia. Que no quería el divorcio pero necesitaba ponerle pasión. Yo sé que tuve suerte porque se dieron cambios en la empresa que me favorecieron. Pero también sé que dí mucho de mí para que la suerte me alcanzara. Y me permito reconocérmelo. 

Aprendí en este tiempo que el trabajo no es necesariamente castigo, que se puede disfrutar de lo que uno hace. Que me pueden dar ganas de quedarme un rato más no para que alguien me vea que me quedé,  si no porque quiero avanzar, hacerlo mejor. O porque se me fue el tiempo concentrada en algo y ni me di cuenta.

El lado B de esto es que me ha dejado sin tiempo para bloguear!!! jaja. Deberé encontrarle otro espacio, otro momento del día para hacerlo. Hice algunas cosas de abril a esta parte y que nunca mostré (cumple de 7 de Amparo, más artesanal que nunca, algo de huerta, alguito de tejido) pero ya voy a volver.

Buen fin de semana, y a disfrutar de este viernes! 
  


miércoles, 4 de mayo de 2016

¿Quién me ha robado el mes de abril?



Estos repasos mensuales me sirven para mirar el año en tajaditas. Hay meses que dejan un montón, que parecen durar más de 30 días y hay otros que pasan a la velocidad de un rayo. Abril fue un cometa que pasó rapidísimo dejando algunos destellos.
A medida que el año escolar va tomando forma la agenda de la semana se carga, se comprime y me deja poco tiempo libre. Los días se pasan entre jornada laboral, actividades del mantenimiento de la casa y lo que se puede maternar.
Les cuento algunos breves destellos de este abril:
  • Cociné un poco, más que en el verano y no tanto como quisiera. Entre las recetas bloggers que probé, de las muchas que una acopia hice el caldo casero de Paulina Cocina y las berenjenas en conserva fácil de Maru de I Love Púrpura. El caldo es sencillo de preparar, más de lo que parece en la receta. El sabor que queda (al menos en mi caso) no se parece en nada al comprado, pero sirve. Y rinde mucho! Las berenjenas exquisitas. Yo las condimenté con 7 especias y las usé más que nada en dos pizzas bien gordidas. Se las recomiendo!  También inicié la temporada de sopa casera...
 

  • Bordé poco y todavía no termino mi pájaro! Ojalá en mayo acabe con él! qué lentitud mamma mía! 
  • La pobre huerta quedó super abandonada a su suerte, que con tanta lluvia no fue mucha. Apena habían empezado a salir las plantitas que sembré de las semillas del otoño y empezó el temporal así que fue poco lo que sobrevivió: la rúcula, los rabanitos y la acelga son bien gauchos y se bancan todo. Lo demás no se decide si crecer o perecer! 
  • Amparo jugó su primer partido de hockey y de a poco nos introducimos en el ignoto mundo de los torneos, los clubes, las comisiones, las rifas y los bufetes! 
  • Y para cerrar abril hicimos un paseo hermoso: fuimos a Buenos Aires a ver el Cirque du Soleil!!!! El espectáculo más maravilloso que se pueden imaginar. Un privilegio haber podido ir. Realmente impactante todo de todo: la organización, el show, los números, la música, el vestuario, la sincronización. Literalmente me pasé dos horas con la boca abierta y aplaudiendo a rabiar. De paso aprovechamos para turistear en Buenos Aires al mejor estilo familia del interior. Fuimos al zoológico, a la Casa Rosada, al Cabildo, a la Fragata Samiento y....a pasear en subte! Cuando yo era chica mis viejos nos hacían estos tours y los recuerdo con mucho cariño. Ojalá que Amparo también los recuerde así! Y que podamos hacer más paseos clásicos.
 




 
y a ustedes...¿ qué les dejó abril?
 
Para ver repasos anteriores: 

jueves, 21 de abril de 2016

La niña que lo lee todo y otras reflexiones sobre la lectura en los niños


El año pasado mi hija aprendió a leer. El mundo para ella se volvió distinto. Pudo descifrar miles y miles de palabras con la avidez que se descifra un acertijo: los carteles de la calle, los zócalos de la tele, las inscripciones de los paquetes, las notas del cuaderno, los mensajes de Whatsapp (mis mensajes de Whatsap!!!) y así todo. Para nosotros fue fascinante verla atravesar ese proceso donde las palabras no se decodifican toda junta sino letra por letra. 
Y entre tanto por descifrar llegaron los libros y más libros. A mí me gusta mucho regalar libros. Tanto a ella como a los demás niños. Hay unos libros preciosos! compraría todos.
Hermosa edición de Alicia! se lo regaló una amiga. Aproveché a leerlo con ella porque nunca lo había leído!

Si te gusta leer, ver que tu hijo también disfruta de los libros es una gran satisfacción. Hay algunas cosas que entiendo desde mi modesta experiencia que pueden ayudar:
- Comprar las revistitas típicas (Jardín y La Valijita). Yo se las estoy comprando ya hace un par de años. A esta edad a los chicos les encantan las colecciones así que ella las ordena y las lee una y otra vez. Ambas viene con una historieta por entregas y siempre acompañadas de un libro de tapas blandas. En el caso de La Valijita este año viene con cuentos clásicos ilustrados por Milo Locket y la Jardín viene con cuentos de Disney (estos no me convencen tanto en la parte literaria, hay veces que no se terminan de entender). Lo cierto es que por menos de 100 pesos mensuales tenés dos revistas y dos libritos. Además suelen traer otra actividad o algún regalo.

Otra de las colecciones es la de Leo con Figuras de Sigmar, que empezamos a comprar cuando tenía 3 años. 

- La librería también puede ser un paseo: Siguiendo la recomendación de Mechi, de vez en cuando visitamos la librería. Ella elige uno y yo otro. Acá en Rosario vamos casi siempre a Mandrake, que tiene unos precios buenísimos. Hace poco compramos una edición de Los Cuentos de la Selva ilustrados. También solemos ir a merendar a Mal de Archivo, donde leemos los libros de la estantería mientras esperamos la merienda y también compramos alguno que otro. La última vez compramos la historia de Juana Azurduy de la Colección Antiprincesas y la colección de cuentos infantiles de la editorial municipal. Tengo pendiente llevarla a la Biblioteca. 
- Viajes y libros. Para mí no existe viajar y no llevar un libro. Con ella sucede igual. Cada vez que viajamos se lleva cosas para leer en el auto. Además en los viajes también aprovechamos y compramos algunos libros. Ella quería leer en la playa como nosotros!!!
- Poner a disposición de los chicos los libros desde que son bebés. A nosotros nos recomendó la pediatra a los 3 meses los libros de tela y tuvimos uno de Fisher Price como aliado. Cuando la cantidad fue abultada, le liberamos el estante más bajo de la biblioteca, al que ella llegaba, para su bibliografía infantil. Muchas veces los sacaba, los hojeaba, y no hay persona que haya pasado por mi casa que se haya salvado de leerle algún cuento. No tenemos el hábito de leerle antes de dormir, pero sí le hemos leído a pedido de ella muchas veces durante el tiempo que estamos en casa.
- Compartir los libros que leímos en nuestra infancia con ellos tiene doble placer: La última visita a la casa de mi mamá se trajo un libro que era mío!!! Qué lindo verla disfrutar de los cuentos que yo leía. El libro se llama Caramelos Surtidos, y entre los cuentos está Uno Más Uno de Elsa Bornemann, cuyo primer párrafo todavía sé casi de memoria. Me gustaría conseguirle algunos otros para más adelante de los que yo leí como Mi planta de Naranja lima o Cruzar la calle.

Padres que leen, hijos que leen 
Nosotros de chicos no teníamos muchos libros. En la casa de mis viejos la biblioteca como mueble no existía hasta nuestra adolescencia  y entonces ocupaba solo 3 pqueños estantes con algún atlas, diccionarios en tomos, la Enciclopedia Salvat, algunas novelas de Billiken, y dos o tres libros que le habían dado a mi vieja como premio por asistencia perfecta en la primaria. Mis papás no leen demasiado pero por alguna cuestión cuando entre nosotros tres nos empezamos a hacer regalos para los cumpleaños, mi mamá siempre sugería que nos regaláramos libros.
Todo lo que leí en la época más voraz que tuve como lectora (el secundario) provino de la biblioteca pública, o prestado de la casa de mi tía o mis amigas. Recuerdo que en aquella época yo quería leer pero no sabía qué. Tuve en el colegio secundario a la mejor profesora que se puede tener de Lengua y Literatura y ella cada cuatrimestre nos sugería 5 libros, de los cuales había que elegir uno como de lectura obligatoria. Primer cuatrimestre novelas, segundo cuatrimestre obra de teatro. Obviamente yo leía todos. Así empecé a descubrir qué podía leer, porque si había otros libros del mismo autor, los sacaba y los leía. Y si había de la misma colección, también los iba sacando. Me acuerdo especialmente de una colección llamada El Altillo a la que llegué siguiendo la pista de Alma Maritano.
Muchas veces leí que dicen que si los papás leen, los chicos leen y en el caso de Amparo podemos dar fe de que se da así. A mí me gusta mucho leer y mi no-marido tiene a la lectura entre sus pasatiempos más frecuentes (lee muchísimo más que yo). Así que ella nos ha visto siempre leyendo, asociado al descanso y al placer. Pero puedo dar fe que lo contrario también sucede. Porque rara vez vi a mis viejos con un libro en la mano y sin embargo sentí otras influencias que desde los diez años más o menos me llevaron a la lectura.
Cuando fuimos de vacaciones a Gesel en la casa que alquilamos encontró una estantería con libros de la que se puso a leer una historieta de Los Pitufos!!!

Esta semana se celebra la Semana de la Lectura y el domingo es el día del libro. Aprovechemos esta oportunidad para disfrutar de la hermosa sensación de encontrarnos de repente en otro mundo, de encariñarnos con personajes y si podemos ayudar a alguien a que no se lo pierda, mejor.

martes, 12 de abril de 2016

Así fue marzo

Finalmente floreció la esponja
Si te digo marzo es escuela, no? Y sí marzo fue inicio de primaria y eso fue así como muuuy intenso. Más allá de todo lo emocional que implica ver a mi chiquita ya en la primaria, de pollerita y mochila, fue super emocionante. Y además fue mucha logística! Pese a que desde noviembre estoy tachando ítems en una lista bastante nutrida, en febrero nos dieron más cosas para comprar y como si ello fuera poco cuando iniciaron las clases nos seguían pidiendo cosas... La historia sin fin: certificados, cuadernos de todos los colores habidos y por haber, el uniforme que nunca se termina de completar.... ya saben. 
Lo bueno es que no tuvimos problemas de adaptación de ningún tipo. Si bien el cambio se nota y muchísimo (pese a que sea la misma escuela y los mismos compañeros) la peque lo atravesó hasta ahora sin problemas. Hace la tarea en la extensión horaria, eligió unos cuantos talleres para hacer y hasta ahora está contenta. 
Además de las actividades de la escuela, decidió empezar Hockey! Así que si en algún momento deja de llover y puede ir estaré ahora metida en otro baile con el tema entrenamiento, partidos, etc! pero estoy contenta de que haya empezado.
Hockey en el campo!!!! 

En las otras partes de mi yo....estuve haciendo:

  • Trabajo a full, contenta, motivada, con la autoestima alta. Ahora me doy cuenta lo bajón que estuve con este tema los últimos años. Arranco con muchos desafíos con la expectativa de tener a fin de año logros en mi haber. Esa es mi consigna!
  • Las mejores semillas que existen!!! 
  • Huerta: terminé de juntar las zanahorias y saqué todo lo del verano que ya fue. Busqué las semillas de Prohuerta como cada año y sembré rúcula, acelga, remolacha, puerro y espinaca. Me quedaron algunas cosas por poner pero después ya empezaron a lavar el mundo y fue imposible. Espero que deje de llover así pueden crecer. 
  • Cocina: con las zanahorias que saqué de la huerta hice un dulce de zanahoria y naranjas. Básicamente puse un kilo de zanahorias + el jugo y la ralladura de un kilo de naranjas + medio kilo de azúcar y a hervir un buen rato. Quedó mil puntos. Ya lo liquidamos! 



  • Labores: Arranqué el segundo bordado que lo tengo re abandonado! La idea es hacer almohadones para el sillón del living. Ya los quiero terminar porque me quiero poner a tejeeeer. Pero me lo tengo prohibido hasta que no termine con esto. 



  • Salidas: en marzo estuve bastante salidora! con la peque aprovechamos algunos viernes para hacer paseos. Hicimos cine (vimos Zootopia que me encantó!) y otro día pasamos por la librería a comprar algunos libros (uno eligió ella y otro yo) y de ahí al parque a leer. En el mismo mes fui a ver dos recitales! Por un lado al Monumento con amigas a participar de la velada del 24 de marzo (qué lindo es ver música al aire libre) y también fui con mi no marido a ver a Divididos al teatro (la última trinchera de nuestra juventud!!!) 
Y así se fue marzo y ya estamos a mediados de abril!!!!! El otoño me tomó por sorpresa. Este veranos se hizo muy muy corto!
Ustedes como andan?


Para ver repasos anteriores: 

lunes, 4 de abril de 2016

Vacaciones en Punta del diablo

La última semana de febrero nos fuimos a pasarla a Punta del Diablo, en Rocha, Uruguay para cerrar el verano y prepararnos para enfrentar el primer grado de la pequeña!
Qué lindo la pasamos!!!! Había ido por ahí hace ya muchos años con amigas y debo decir que el pueblo cambió mucho pero sigue teniendo su encanto y su tranquilidad que no es bucólica en absoluto.

¿Qué encontré en punta del diablo?
- 4 playas para elegir a las que se puede llegar caminando:
- La de los Pescadores: pequeña, céntrica, concurrida con pintorescas barcas.

Playa de los Pescadores
- La playa de Rivero, pegada a la de los pescadores hacia el norte. Más amplia ymuy familiar.Bien accesible desde las cabañas que hay en la zona.

Playa del Rivero
- La playa de la Viuda: si vas desde la playa de Los Pescadores hacia el sur, atravesando una gran cantidad de rocas, o por la calle, te encontrás con La viuda, menos concurrida y más amplia todavía que la del Rivero. El tema es que acá desde las cabañas hasta la playa tenés que cruzar unas lindas dunas. Nada del otro mundo pero no la recomendaría para los que viajan con nenes muy chiquitos. 
- Playa grande: queda para el norte del Rivero, amplia, casi virgen. Recomendada para aquellos que quieren desconexión sideral.

Al menos los días que nosotros estuvimos disfrutamos mucho de playa sin viento, agua bastante agradable (y lo dice una friolenta) y temperaturas agradables. Dicen que en marzo es mejor todavía.

Hay muchas cabañas y algunas posadas para alojarte cómodamente. Mucha oferta sobre la playa. Las cabañas más viejas son bien sencillas, tipo rancho. Actualmente hay en desarrollo una oferta un poco más sofisticada. Sin embargo Punta del Diablo conserva bastante de su espíritu sencillo. Nosotros paramos en las Cabañas del Mirador, en la Viuda. Sencillas pero re bien equipadas y mejor atendidas. Con vista a la playa para desayunar, almorzar, merendar y vivir mirando el mar!
La Paloma

Hay una oferta gastronómica y comercial moderada pero donde no te va a faltar nada, ni se te va a ir una fortuna. Se anda caminando por algunas callecitas un poco entreveradas donde hay lugares a montones para comer pescado, empanadas de mejillones, pastas. De todo. También música por acá y por allá y algún que otro chiringuito vendiendo tragos para mirara la luna llena sobre el mar. Brasil está a 30 km y creo que le presta mucho de su estilo. 
La pedrera

Afortunadamente (al menos en la Viuda) no hay vendedores en la playa, salvo alguna que otra tarde que ofrecían discretamente alguna torta. Un día me ofrecieron lemmon pie! Pero olvidate que pase el heladero, el cocacolero, el vendedor de choclo....

Hay silencio, un silencio de paz o al menos eso encontré donde parábamos. Silencio que te deja escuchar el ruido del mar y el latido de tu corazón al mismo tiempo. Pero si esto te resulta muy abrumador después de un rato, te vas caminando hasta el "centro" y siempre vas a encontrar un lugar donde comer con buena música. Y siempre el mar ahí cerquita, a tu misma altura.
Y en eso me pareció que Punta del Diablo tiene algo de espíritu joven sin ser por eso San Bernardo en enero (se entiende, no?). 

Cerca de Punta del Diablo tenés hermosos lugares para visitar: Cabo Polonio, La Paloma, La Pedrera, Balizas, etc. También si querés hacer compras de frontera, a menos de 30 km está El Chuy. Nosotros pasamos un día en La Pedrera y La Paloma.

La pasé muy muy bien! Dormí bastante, caminé muchísimo, leí al sol, a la orilla del mar, disfruté muchísimo de mi familia, bordé bastante, comí todo el pescado que pude y desayunamos todos los días en la terraza que daba al mar.
PD: algunas de estas foto (ya se van a dar cuenta cuáles) son obra de mi no-marido, yo sigo sin dominar la cámara

viernes, 11 de marzo de 2016

Febrero

Aunque estemos a mediados de marzo, quisiera hacer un repaso de este febrero que se fue, y al final no resultó tan chasco!
Febrero lo dediqué bastante a preparar todo para el inicio de la primaria de la pequeña niña. Qué lindos preparativos! Lo hice con tiempo porque la lista era eterna entre certificados, materiales, uniforme, calzado, etc. y además tratandod de rebuscármela con los desuentos y ofertas! #quecaroestatodo!

La última semana nos fuimos de vacaciones como para dar cierre a este verano que se pasó más rápido de lo que hubiese querido yo! El viaje tiene su propio post pero les adelanto que la pasamos re bien!!!! 
* Laburo: el año laboral pinta muy bien e intenso: como les conté el mes pasado tuve cambios bastante importantes. Estoy tratando de focalizarme en qué quiero lograr y a donde quiero estar a fin de año. Es todo paso a paso pero me ayuda mucho fijarme mis propias metas. 
* Jardín: en la huerta fue un mes más bien tranca, de transición. Junté varios tomates, aunque todavía no le tengo la mano a los redondos, solo me va bien con los cherries. Siguieron dando los zapallitos, alguna que otra frutilla y a pleno las zanahorias. Ahora voy sacando lo que queda y ya pensando en qué sembrar en otoño
* Labores: cambié tejido por bordado! El año pasado hice el curso de bordado mexicano y ahora estoy procurando bordar dos almohadones para mi casa. En las vacaciones terminé el primero y estoy con el segundo recién arrancado. Bordar la verdad que lleva mi mente a lugares remotos. Es todavía más desenchufante que tejer. 

Planchado va a quedar más lindo

Un día estaba en la casa de fin de semana de mis viejos y además de mi hija había dos nenas más. Estuvieron en la pile hasta que se largó a llover. Resulta que yo estaba bordando y tenía un bastidor extra, así que se pusieron las tres a bordar por turno. Fue muy linda experiencia. Estaban chochas. 

* Cocina: vagancia total. El verano me resulta poco motivante para las hornallas. Hice un día que vinieron mis sobrinos la torta de yogur de Paulina cocina, que es por demás de fácil y muy resultona. Y también hice para una cena con amigas el cheese cake de leche condensada que es un hit. Se pueden descargar el recetario acá

Buen fin de semana y a disfrutar de lo que queda del sol de marzo!!!

lunes, 1 de febrero de 2016

Enero




Enero fue un mes bastante intenso, no se irá sin sus marcas. 
Adoro enero porque significa verano sin dudas. (Febrero siempre me resultó un engaña pichanga. Se hace el re de verano y después termina defraudando. Ya veremos). Aunque en verano trabaje exactamente las mismas horas que en invierno, disfruto mucho más el aire libre, el llegar a casa y andar en bikini hasta irme a dormir, disfruto no lavar el uniforme del colegio, andar en patas, comer liviano o sandwichitos, dormir con las ventanas abiertas y sentirme bendecida por la brisa del campo.
Además este mes me trajo cambios en el laburo, que recibí con sorpresa y obviamente cagazo. Durante mucho tiempo estuve buscando la oportunidad que me permita desarrollarme profesionalmente y esa grieta no aparecía a la vista. El año pasado trabajé mucho en cambiar de actitud, en dejar de victimizarme, en ponerle garra para superar los obstáculos. Y a fin de año todo se destrabó repentinamente. Cambio de gerentes, cambio de estrategia. Y el cambio llegó hasta mi escritorio y me ofrecieron cambiar de funciones. Fue casi como un milagro. El cambio quizás no sea así como tan cambiante pero sí es un montón para mí. Me espera un año de mucho trabajo y estoy muy contenta con todo lo que puse de mí para que esto llegara. Me preocupa un poco cómo se va a conciliar todo esto con la vida maternal porque probablemente tenga que cambiar de horario. Ya les contaré
Fue un mes en el que también disfruté mucho de mi casa. Los niños de la cuadra comenzaron a relacionarse entre ellos y más de una tarde tengo a dos hermosos rulientos que vienen a casa a buscarla a Amparo y ahí andan, de casa en casa, de pileta en pileta hasta que empezamos a buscarlos para que vengan a cenar. El deleite que me produce esto es inenarrable. Me parece mágico que en esta época en que las mamás organizamos todos los encuentros vía WhatsApp exista esta posibilidad de que los chicos vayan y vengan y arreglen sus encuentros asomándose a cada casa, tal como hacía yo en mi barrio cuando tenía su edad. Larga vida a los amigos del barrio.
Torneos de Ludo o la vida en malla y ojotas.

Este mes descansé un poco de las manualidades porque esto de piletear tanto obviamente me deja sin tiempo para otras cosas. Pero de momento no lo digo lamentándome sino casi orgullosa de poder permitirme no hacer nada. Me dediqué solamente a reciclar latas, tarea que se puede hacer al aire libre y con ayuda infantil. Algunas se convirtieron en macetas y otras  se destinaron a guardar galletitas, para casa y para regalar a una amiga recién mudada. 
La azul quedó en casa, a la otra la llenamos de galletitas caseras y la regalamos. Aguanten los lunares con la parte de atrás del picel, apto kids

Reciclado = macetas

Tanto usar leche condensada.... terminé haciendo un acopio de latas


También terminé mi primer bordado mexicano y tenía idea de empezar a bordar unos almohadones, a pesar de tener todo comprado, no pude arrancar todavía.

Los colores no me gustan pero son los que me dieron en el curso... y lo quería terminar para practicar..

Cociné poco, muy poco porque hace calor y marido está a dieta. Pero probé dos recetas que son dos golazos de media cancha: el budín de leche condensada de Juli y las pastas de Maru. Les recomiendo las dos fervientemente!  
Y también me dediqué un poco a la huerta que marcha sola. El cajón es un acierto porque me simplifica bastante el mantenimiento. En enero no sembré nada nuevo pero sí hubo cosecha de tomates, zapallitos, pepinos y zanahorias en abundancia. Aparecieron las primeras calabazas y asoman tímida y tardíamente los pimientos. Ahora ya estoy pensando en la huerta de otoño, cómo reemplazar lo que ya cumplió su ciclo.




Con Amparo hicimos una visita al Museo Castagnino, en Rosario. ¿Llevan a sus hijos a los museos? En la escuela tienen un proyecto para los niños del jardín en el que le organizaron varias visitas por año a distintos museos de la ciudad. Como dijo la seño, los museos son los lugares a los que los padres por lo general no llevamos a los chicos. Amparo se perdió una de las visitas y había quedado pendiente ir juntas. La verdad que no suelo frecuentar mucho los museos y nunca se me hubiera ocurrido llevarla a la peque a ver una muestra. En este caso vimos Paris en el Horizonte, la muestra que recoge todo el legado cultural de la familia Astengo a Rosario. Nos encantó! También aprovechamos y vimos la muestra del LXIX Salón Nacional de Rosario. 
Alejandra Tavolini. Lo que queda del invierno

Y así pasó este mes de enero, que nos dio envión para muchos proyectos que esperamos poder poner en marcha a lo largo del año.
Y ustedes, qué onda con enero?
Besos y gracias por leerme


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