miércoles, 29 de julio de 2015

Compostaje a mi manera




Hace un año y medio casi que empecé a compostar la basura orgánica. Me sirve para reducir un poco la cantidad de basura que se saca al container del barrio y además viene bien como abono para la huerta. Antes de mudarme a mi casa con patio como para poder hacerlo había estado leyendo bastante. Pero lo cierto que cuando me puse en la práctica tuve que adaptar varias cosas de las que son recomendadas para que fuera practicable en mi casa. Mi voluntad ecológica tiene sus límites….

LA COMPOSTERA
En mi caso lo que sirve de compostera son dos tarros plásticos con tapa, uno adentro de otro de esos que venden en Colombraro  para la ropa sucia. Actualmente después de varios aprendizajes los tachos sufrieron las siguientes modificaciones:
Los forré internamente con media sombra porque en verano les deba mucho el sol. Lamentablemente no tengo ningún lugar donde ponerlos que no reciban sol en todo el día, que es lo que recomiendan. Entonces les inventé esta sombra a los tachos. Y los puse en un lugar que el sol los agarra después de media tarde.
Tuve que poner uno adentro de otro ya que tenía a un amigo de Pérez que intentó con sus dientes acceder al interior. Un ratón es el límite, si no lo podía rajar de ahí iba a abortar mis propósitos ecológicos sin más. Por suerte funcionó poner un tacho adentro de otro y poner sobre la tapa una planta de menta que no les gusta. Siempre queda tapado para que no haya visitas.
El tacho esta a veces sobre cemento y otras sobre tierra, dependiendo de la época del año y cómo da el sol. Próximamente tengo el propósito de desfondarlo o hacerle un fondo más abierto para que pueda contactarse mejor con la tierra y sus microorganismos. Por ahora solo tiene unos tajos en la base pero al ser dos bases las que hay se hace bastante complicado que las lombrices puedan acceder. Yo cuando encuentro alguna dando vueltas, la tiro adentro. 

Esta es mi compostera inventada. Ahí se puede observar los intentos de Pérez por ingresar...


LOS INGREDIENTES
Adentro tiro todos los desechos de la cocina de origen vegetal: cáscaras, restos de frutas y verduras, yerba, café, saquitos de té, papel de cocina, cáscaras de huevos, etc. Hay que cuidarse de no tirar cebollas ni restos de cítricos porque ahuyenta a las lombrices. Hay que tratar de tirar lo más pequeño que se pueda cada ingrediente. En casa tengo un tachito pequeño al lado del tacho de basura oficial y voy juntando ahí mientras cocino y cada noche vuelco a la compostera. Entiendo que es clave tener a mano algún recipiente para poder ir separando en el mismo momento que generamos la basura. 
Al lado de la compostera tengo una pila con los restos del jardín: césped cortado, ramas, hojas secas, etc. A medida que tiro algo de la cocina voy tirando parte de estos restos. Siempre trato de que lo seco quede arriba para que no junte moscas. De cualquier manera lo que se junta cuando tiro frutas es esa mosca chiquitita, creo que es la mosca de la fruta, pero siempre dentro de la compostera, nunca alrededor.  
Sepan que si está bien aireada no hace olor feo. Hasta mi marido que al principio decía que eso era un asco, lo tuvo que reconocer

MANTENIMIENTO
Supuestamente uno de los tips para el éxito del compost es revolverlo de vez en cuando. Para ser sincera esta es la parte que más me cuenta. Como me dijo una amiga “a nadie le gusta revolver la basura”. Cuando hay poco contenido lo revuelvo un poco con las manos (con guantes) y cuando ya hay bastante con la pala, pero lo hago mucho menos de lo que debería.
Otro tema es la humedad. Hay que ver que esté húmedo y si no regarlo de vez en cuando.

FINALIZACION DEL PROCESO
En primera instancia la idea era tener los dos tachos para cuando se llenara uno ir haciendo compost en el otro, pero luego, cuando puse uno dentro de otro cambié de método. En mi caso, cuando se llena el tacho hago un pozo debajo de donde está el cesto y entierro ahí lo que fui juntando. Generalmente lo que está debajo de todo ya se fue compostando un poco, van desapareciendo los elementos en una mezcla oscura. Pero no está del todo hecho. Entonces lo pongo en tierra y lo remuevo con la pala. Esta parte del proceso es un poco invento mío acorde a lo que se puede. Trato de no prensarlo mucho para que tenga algo de aire. Pero de cualquier manera es algo a mejorar.
Cuando se vuelve a llenar el tacho desentierro lo de la tanda anterior que ahora sí ya está más hecho (aunque alguna cáscara siempre se ve) y lo reparto en la huerta. No les puedo explicar mi alegría cuando empezaron a aparecer lombrices!!! Esa para mí fue la prueba de que las cosas iban bien, pero tardé bastante hasta llegar a esta certificación.
Dicen que hay que tamizarlo pero la verdad que no me da para tanto.
Nunca logré que lo que se forma tenga esa consistencia de tierra que se ve en las fotos de los artículos. Pero hasta ahora me parece que como abono funciona bien, sobre todo para recuperar algunas partes del terreno que estaban medio arcillosas, ahora se ven más porosas y más productivas. Y sí que se reduce mucho la basura que se genera. 
Este es el pozo donde se arroja lo que junté en el tacho

Así queda mi compost luego de estar unos dos meses enterrado

Sin dudas me queda mucho por aprender, pero hasta acá va lo que hice de experiencia. Una de las primeras cosas que quisiera cambiar es el recipiente, no solo por cuestiones estéticas sino para que sea más eficiente. 
Hay mucha bibliografía disponible y muchas opciones para hacer compost incluso en departamentos. Solo es cuestión de animarse e ir probando. Muchas veces se lo vende más fácil de lo que es porque lleva un tiempo agarrarle la mano, pero creo que vale la pena intentarlo

Y ustedes? Experimentaron con el compostaje? Me cuentan? 

miércoles, 22 de julio de 2015

¡Festejando otro cumple!





Para mí organizar cumples de la peque y ser Blogger van de la mano. Los Blogs han sido fuente de inspiración para las recetas y de ese mundo aprendí que yo también podía usar mis manos y hacer cosas que me dejen orgullosa. Aprendí sobre todo a mirar con otros ojos para poder sacar una idea mínima y poder darle mi forma. Básicamente, aprendí a partir de los blogs a usar Pinterest.
Así que si bien casi no tengo fotos para mostrarles (otra vez lo mismo!) les cuento con la ilusión de que les sirva de algo la info.

El tema
Este año para ayudarla a definirse usamos entre las dos Pinterest. Así ella veía el personaje dentro de la dinámica cumpleaños. Eligió Dora La Exploradora. A mí me gustó porque me pareció original pero implicó poder usar muy pocas cosas existentes. Sobre todo fue más complicado para la torta.
En algún Blog leí que lo importante era tomar algunos elementos de la temática y poder usarlos para la decoración. Por otro lado, la experiencia previa me llevaba a obligarme a ser sencilla, a no embarcarme en ideas complicadas. Dora no es de lo más guapa, pero sí bien colorida, así que aproveché eso.
Así que para decorar me inspiré en esta imagen que vi en Pinterest y de ella saqué la idea para pegar las láminas y los globos en la pared:
Fuente http://spaceshipsandlaserbeams.com/blog/2014/07/party-central/10-party-themes-for-boys-we-love

Y luego había visto en varios las guirnaldas de flecos de papel de seda que me encantan. Seguí este instructivo y la verdad que resultó muy fácil.
Fuente: http://alllovelyparty.com/diy-guirnalda-de-flecos/


Con latas de leche pintadas armé estos centros de mesa a los que luego le puse estrellitas hechas con porcelana fría, chupetines y malabiscos. 

Porcelana fría, un camino de ida!

Luego para la mesa puse unas bandejitas de cosas dulces usando granas y grajeas de colores. Un arrollado inspirado en esta idea:
Fuente http://www.bettycrocker.com/how-to/tipslibrary/baking-tips/confetti-cake-roll

Y unos alfajorcitos comprados (tipo Jorgito) y bonobón blancos a los que le puse glasé y les pegué granas de colores. Lamento no tener fotos porque los hice en una patada y quedaron muy lindos.





















La torta la hizo la genia de mi cuñada y a falta de mejor adorno hicimos hacer una maqueta que no resultó lo que esperábamos.


La sorpresita:
Para las bolsas me inspiré en esta idea de Pinterest usando bolsas de varios colores y cintas. Adentro, además de golosinas compradas hicimos un reciclaje colectivo. Resulta que en mi trabajo una vez por semana nos traen una barrita de cereal y un tarrito plástico con frutos secos. Entre toda la oficina empezamos a juntar los tarritos para hacer algo para el cumple y al cabo de un tiempo ya tenía una cantidad industrial! Así que use unos para ponerle galletitas con formas de estrellas que hice yo y al otro, gomitas varias.
Además adentro les puse un yo-yo. Todo personalizado con el sticker de la gran exploradora!!! 

También les dimos una careta de Dora o su mono botas, que saqué de Pinterest.

La cocina.
Como siempre, me gusta cocinar lo más que puedo. Este año opté por hacer menos variedad y en todos los casos hacer la receta doble, de manera de hacerlo más sencillo. Algunas recetas son clásicas y otras fueron nuevas:


Como era 9 de julio, encargué pastelitos que me recordaban a los cumples de mi infancia! 
Y para la torta del jardín hice el bizcochuelo infalible deSolo para mí con esta decoración chanta-efectiva!


En fin, trabajé mucho pero con orden y tranquilidad. Este año no hubo estrés previo ni corridas (gracias Wunderlist, te quiero!) En lo personal me cuesta un poco relajarme en el durante porque son demasiados niños y siempre parece que se están por sacar un brazo mutuamente…. Pero salió todo de primera y la cumpleañera lo disfrutó mucho.
En lo íntimo (que no salga de acá…) debo reconocer que la parte que más disfruto es la previa, la planificación y el armado de todo. Cada año ella puede participar un poco más y eso también me gusta. Para mis adentros estoy esperando la  época en que quiera invitar a unas pocas nenas. Pero en el mientras tanto tratando de disfrutar de los salones de fiestas que por lo menos te aseguran entretenimiento de los chicos y la atención de los adultos.  
PD: le puse link a todo, pero me parece que no funcionan, o sí?

lunes, 6 de julio de 2015

Amparo cumple 6



Mi chiquita hoy cumple 6. Y yo me lleno de una profunda emoción. Me emociona su felicidad infantil contando los días para que llegue esta fecha, ese hormigueo intenso que anoche no la dejaba dormir, la expectativa por la torta, por los regalos, por la fiesta, por el día especial. ¿A qué edad perdemos eso?
Me emociona pensar en esa noche previa a su llegada, en esa mañana en la que nos vimos la cara por primera vez y en cada uno de esos momentos especiales que siguieron y que voy rememorando a medida que pasa el día: avisarle a los abuelos, recibir algunas visitas, mirarla y mirarnos y pensar “¿de dónde salió esta criatura?”, “¿es nuestra?”. En 6 años que llevo maternando nunca me sentí conforme con las palabras que encontré para contar lo que me pasa. Toda frase hecha es poca y a cualquier expresión le falta fuerza para poder abarcar lo que un hijo implica.
Cuando estaba embarazada, mi hermana me dijo que tener un hijo era maravilloso, pero que me preparara porque vida tal como yo la conocía no iba a existir más. Y yo lo pensé, pero sólo en parte. Pensé en que me iba a faltar tiempo, que iba a querer hacer cosas que no iba a poder hacer, que iba a dormir menos. Lo que no podía imaginarme es que a partir de ese 6 de julio iba a ver todo lo que me rodea con otra mirada, desde otro lado completamente distinto. La vara con que mido desde entonces es una totalmente diferente. Es otra unidad de medida, que hasta ese entonces ni conocía. Las prioridades son otras, los intereses son cambiaron.
Muchas cosas quedaron en el camino. Porque no se pueden o porque ya no me interesan. Otras se hacen igual, tal vez con menos frecuencia o de otras maneras. Sin embargo, ¡cuántas cosas me trajo Amparo! Me recordó como se ve el mundo desde los ojos de un niño, y eso va cambiando pero siempre me devuelve a ese tiempo en que uno todavía no se cree todo lo que se cree ahora y conserva el asombro, la imaginación, la mirada inocente. Me enseñó como es aprender, cuando yo creía sabérmelas casi todas: aprender a hablar, aprender a caminar, aprender todo sobre el mundo. Ella va aprendiendo. Y yo aprendí tanto más!
Amparo es mi gran aliada, cómplice y compañera. Ya vendrán los tiempos en que quiera diferenciarse de mí y piense que soy una naba a cuerdas, pero por ahora estoy bien en el ranking y aprovecho mucho este momento para poder compartir con ella cosas de chicos y de grandes. Adoro su compañía.
Amparo nos recibió de familia y nos empujó a redefinirnos como pareja. En este grupo de tres que somos, también tuvimos que aprender y reaprender la relación de a pares.

Hoy
Hoy la veo enorme y admiro a la persona en la que se convierte día a día mi hija. Soy una mamá de esas que no te gustaría tener en el grupo de mamás del colegio porque para mí ella es perfecta. Puedo hablar hasta dormirte de las virtudes de mi nena. Y si me permiten la falta de modestia, siento que como madre no lo estoy haciendo tan mal.
Muchas veces la gente con hijos más grandes me advierte diciendo ya va a llegar el momento en que no te va a dejar hacer esto o no va a hacer lo otro. Puede ser, quién sabe. Yo pienso en cómo es hoy, todo lo que estos 6 años me permiten.
Aquella mañana del 6 de julio del 2009 aprendí que en esto de ser madre todo lo que uno se imagine a futuro es poco e imperfecto con lo cual trato de pensar siempre en qué nos posibilita cada momento. Hoy disfruta de merendar en bares, de cocinar, de leer y que le leamos. Disfruta de la música, de cantar conmigo. Le divierten los juegos de palabras y los juegos de mesa. Hoy gusta de nuestra compañía, de participar en lo que hacemos, sea ayudarlo al papá cuando trabaja en casa o cuando enciende el fuego en la parrilla como a hacer jardinería conmigo o mirar videos los 3 en el sillón. Sin dudas esto va a ir cambiando, qué más da. El tiempo es hoy.
¡Feliz vida reina de mi corazón!


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