viernes, 25 de octubre de 2013

Volvió el que nunca se había ido





Ayer a la tarde estaba revisando los yuyos del jardín, mirando si habían vuelto los hormigueros. De repente miro en una bolsa de residuos donde había estado juntando pasto hace un tiempo y ahí estaba Manolo. La tortuga que creíamos paseando por los terrenos vecinos estaba en casa. Ni se había ido a buscar novia, ni se la había llevado un albañil de regalo. Simplemente estaba ahí. Habíamos buscado los dos por separado tanto atrás como debajo de la bolsa. Pero él se había metido adentro de la bolsa volcada sobre el patio
No les puedo explicar la alegría cuando lo vi ahí. Empecé a los gritos
Ahora ya sé quién va a compartir los damascos conmigo este verano. Estoy esperando que lleguen a la verdulería para festejar la vuelta de mi quelonio favorito!!!! 

jueves, 17 de octubre de 2013

Manolo se fue de paseo


El domingo nos dimos cuenta de que Manolo no estaba en su pocito.
Bicho criado 30 años en la baldosa, apenas nos mudamos a casa con terreno, hizo un hueco donde estaba siempre.Hasta que una buena mañana salimos a tomar mates al patio y no estaba ahí. Pensamos que andaba dando vueltas por el patio.  Todavía quedan bigas y ladrillos en el terreno, creímos que por ahí debía andar. Pero no, no estaba. Así que empezamos a buscarlo por los terrenos, que son muchos. Hay muchas obras, terrenos desocupados. Le avisamos a los vecinos, a Facebook, pusimos carteles en el barrio y nada, el tipo no aparece.
Él me dice que ya está, que es su naturaleza. Que las tortugas comúnmente se rajan a hacer su vida silvestre. La pequeñita me repite el cuento que nosotros le hicimos a ellas inspirados en María Elena: que Manolo se fue a buscar una novia para hacer su familia.
Yo no me conformo. Me da bronca ser tan papanata y no darme cuenta de que sí, que era capaz de pasar por debajo del tejido. Quiero que vuelva a su huequito.
Ya viene la época de damascos, quién los va a compartir conmigo????

miércoles, 16 de octubre de 2013

Tarde pero seguro fui a buscar mi premio!!!



Ivana de All we need is creativity, me otorgó hace ya unos cuantos días un premio que tarde en ir a buscar. Las respuestas las escribí hace como un año más o menos, pero recién hoy las puedo publicar..... 
1.   Tele o internet?
Internet. Y si no radio o música. La tele y yo nunca hemos sido grandes amigas
2.   Qué se escucha en tu casa?
Desde hace unos años, la voz de mi hija todo el tiempo. Pero si por alguna excepción está dormida o en silencio, se escucha radio o música: Divididos, algo de reggae, algo de Bossa Nova. O puede ser Drexler, Baglietto, Ana Prada, Ceratti, No te va a gustar, La Vela, Jack Jhonson, Lisa Hannigan. En fin, él es quien encarga de proveer buenos sonidos desde su IPOD.
3.    Libro o autor de cabecera?
No tengo ninguno en particular. Me gustan mucho los autores latinoamericanos: Jorge Amado, Cortázar, Benedetti, Alberto Fuguet, etc. Terminé hace poco de leer “Gabriela, clavo y canela” de Amado y tengo para empezar “El Buda de los Suburbios” de Hanif Kureishi y “Más respeto que soy tu madre”, del gran Hernán Casciari. 
4.    Estilo elegido a la hora de decorar tu casa? 
Yo soy cero decoración, la verdad. Me cuesta mucho. Como corro el riesgo de ser muy cocoliche a la hora de combinar, me voy al otro extremo y mi casa y las que he habitado últimamente, van por los colores neutros, un estilo racionalista, casi ninguna cosa colgada. Lo más parecido a la decoración son las plantas (muchas) y los portarretratos.
5.    Estilo/temática de tus blogs imperdibles
Me gusta mucho leer a mujeres que se las arreglan para ser madres, laburantes, creativas y emprendedoras, porque con eso es con lo que me identifico. También sigo algunos blogs de temas específicos como cocina, crochet o jardinería. Y miro algo de decoración a ver si me inspiro!
6.    Colorfull  o  blanco/gris nórdico?
Depende para qué. Para la ropa soy más bien colorfull. Para la deco gris nórdico.
7.   Sin definiciones...yendo a lo concreto/cotidiano/realidad, que es la creatividad para vos?
Es sentir que algo de lo que hiciste, dijiste o pensaste es novedoso, que no se le ocurrió a nadie antes. No importa si es así o no. Lo que importa es el poder que sentís en ese momento que se te prende la lamparita.
8.    última obsesión... que te está dando vuelta por la cabeza con ganas de hacerlo ya?!!!
Nos mudamos hace muy poco. En la heladera de mi casa hay pegada una hoja oficio con dos listas. Una dice “para hacer” y son cosas que todavía están pendientes de colocar, ordenar e instalar. Y otra que dice “para encarar” que son compras pendientes, para las que tenemos que esperar a estabilizarnos financieramente. Todavía está toda blanquita la hoja. No veo la hora de poder empezar a marcar con resaltador las cosas que vamos haciendo.
9. Blog extranjero para recomendar
- Con Botas de Agua http://www.conbotasdeagua.com/ Me encanta las cosas que hace para sus hijas, los lugares que recomienda (aunque no piense ir por ahora a Madrird) y sus fotos que son una delicia
- El Blog de Sarai Lamas http://saraillamas.blogspot.com.ar/ Me gusta su humor ácido, las historias de su piccolo y su forma de escribir
- De Milked and milked http://www.demilked.com/ para inspirarse un poco...
- Emma Llamb emmallamb.blogspot.com Sus paletas de colores son adorables
10. Admirás a ... 
Mi padre. Porque trabaja desde hace 60 años y nunca lo escuché decir estoy cansado, y ni sabe lo que es el estrés ni la vocación. Solo se levanta cada día, desde los 12 años y trabaja. 
11. Frase de cabecera
Me encanta una frase de un programa de Hangling de hace muchos años que decía “no haga un tango de todas las cosas”. Aunque yo soy la rosca andando…..


Gracias Ivana y el que quiera agarrar la posta será bienvenido!!!

lunes, 9 de septiembre de 2013

Rodolfo y Susana

Llegar a casa. Sentir que llegaste. Alcanzar la meta preciada. Sacarse los tacos y ponerse las ojotas. Ponerse cualquier cosa, qué más da. Ya llegué. No necesito ningún disfraz, ningún maquillaje.
Sentirse tan a gusto que asusta. Tan a gusto que emociona.

Domingo a la mañana, sol por todas las ventanas. La primavera amaga y ellos no se preocupan por mojarse con la manguera mientras lavan el auto. Adentro suena Marisa Monte y yo amaso sorrentinos caseros. Tengo espacio, estoy cómoda. Siento precisamente cuando se captura la instantánea que permanecerá en el recuerdo. Atrapo ese instante para guardarlo ahí donde van los momentos atesorables de la vida cotidiana. Momentos que luego se unirán en relatos que serán recuerdos de cómo se vive este tramo de la vida. Y yo diré: los domingos yo amasaba y ellos lavaban el auto, porque ya será una generalidad.

Y así vamos viviendo, llenos de esos instantes increíbles. Descubriendo todo lo nuevo.

Y nos vamos a dormir temprano, y salimos con el mate para disfrutar en el camino, juntos. Y ella duerme ahí atrás esa media hora de bonus track, tapadita con una manta de viaje, con el uniforme que le puse sin despertarla.
Y volvemos a la tarde con la promesa de encontrarnos en casa. Y el sol entra desde el patio, desde el lugar interno que más nos gusta. Y entonces nos sacamos los disfraces de gente seria que trabaja. Y ella se cambia el uniforme por joggings o calzas de la sección “si se ensucian, no importa”. Y yo me empeño como nunca porque esté todo limpio y ordenado. Y él riega el césped para que se ponga verde cuanto antes. O agarra alguna herramienta, casi descubriendo sus usos y funciones. Y ella, pequeñita mía, que va adaptándose a vivir en una casa, que de a poco inventa cómo se vive con un patio. Que no es el parque, que es nuestro, que sí que puede tirarse de nuevo en el tobogán, que no, no nos vamos.
Y aprendemos los 3 juntos cómo se prenden las luces y qué llave es de cada puerta. Y nos divertimos descubriendo el pueblo cerca. Memorizando nuevos nombres, agendando otros teléfonos.
Y los fines de semana se superponen visitas. Y charlamos con los vecinos en los alambrados. Y nos sentimos Rodolfo y Susana. Y ya no tenemos que ser jóvenes cancheros. Ya llegamos a donde queríamos estar. Ya queremos sentarnos a ver el atardecer y pasarnos el mate en silencio. Ya no tengo apuro.

Y me encuentro con mi lado adulto. Y siento que tengo lo que hace diez años venía sintiendo que era lo que me faltaba: mi casa. Y es eso, una casa, paredes y techo. Y tanto más. Tanto tanto tanto. 

Y así recibo hoy mis 37. Más que plena, serena y feliz. Satisfecha. con ganas de mucho más, pero sin ansiedad. 

viernes, 23 de agosto de 2013

La maldición del chino de enfrente


Yo era una chica organizada con las compras. Llevaba una lista mental o en papel de las cosas que se iban terminando en la alacena y en la heladera. A eso le sumaba las cosas de limpieza y perfumería y allí partía con mis requerimientos al súper o a la página digital del Coto. En el camino pensaba algunos menúes posibles para las próximas cenas y de esa manera me aseguraba poder preparar algún que otro plato con todos los ingredientes y poder desayunar un domingo sin sobresaltos.
Hasta que me mudé a una casa con un supermercado chino enfrente. Desde entonces mi cerebro cede a la tentación de la frase “cualquier cosa me cruzo al chino” y ya no hace ningún esfuerzo por decirle a mi mano que meta en el carrito del súper-todo-bien lo medianamente indispensable para subsistir.
El chino obviamente está abierto día y noche, hasta muy tarde. No conoce de feriados ni distingue martes de domingos. Siempre abierto en su galpón sin ventanas para venderte el queso para la pizza (sí, varias veces compré todo para la pizza menos el queso, ponele), la cerveza que no quisiste traer desde el súper-todo-bien que está a doscientos metros o ese vinito que prometiste llevar a la cena con amigos.
Ahora me mudo a un barrio con una modesta granjita y cuando digo modesta soy muy generosa. Y encima está como a 4 cuadras de las largas. El chino más próximo ya implica sacar el auto porque por allí la civilización va llegando en cuotas. Yo me pregunto si podré vencer al embrujo y recuperar mis facultades mentales. Supongo que se impondrán frases del tipo “es lo que hay” o “lo hice con lo que había”.

Y ustedes, también cayeron bajo la maldición del chino de enfrente (que también tiene su variante “el almacén de la esquina”, por ejemplo)?
Mi vecino y su particular ortografía

viernes, 16 de agosto de 2013

Llegar a casa

http://images.craftyindividuals.co.uk/

Pasamos años y años hablando del tema. Tardes de domingo, días en la playa. La pregunta era siempre la misma, cómo hacer para tener nuestra casa. Al principio vivimos de prestado en los 30 metros de mi departamento de estudiante. Hasta que el Evatest dio positivo y nos recibimos de inquilinos. En el mientras tanto probamos varias alternativas que no resultaron, desde inscribirnos en un Plan de viviendas cooperativo hasta tramitar un crédito de compra. Nada nos llevaba a donde queríamos y nos parecía una meta inalcanzable.
Un día abrí un sobre que había llegado para una antigua inquilina de la casa en la que vivíamos pensando que era una revista. Era un folleto de un loteo y por joder le dije a él: te tengo la posta. Me acuerdo con precisión de ese día. Era un sábado soleado de invierno, el primer torneo del Fútbol para todos, los primeros meses con la nena, lo cual había aumentado nuestra preocupación por no tener casa propia. Desde ahí una cosa trajo la otra: al día siguiente fuimos a ver el lugar, contamos hasta la última moneda, compramos una promesa, vimos como en ese campo se bosquejaba un barrio, se trazaban las calles, se plantaban los árboles. Nosotros contratamos un arquitecto, hicimos los planos y pasamos de la idea de una inversión a nuestra futura casa. LO que en su momento fue el terreno, en mayodel año pasado empezó a llamarse la obra y hace unas semanas que nos animamos a decirle casa.
Entre el folleto y el día de hoy pasaron 4 años. Nos parece mentira cuando miramos lo que hicimos y no podemos creer que sea palpable y no sea el Autocad del arquitecto. Pasamos nervios, peleas, negociaciones con proveedores, ansiedades. Adquirimos saberes sobre aberturas, caños, pisos, pinturas, luminarias. Nos transformamos en patrones a la fuerza. Nos endeudamos como nunca en nuestra vida lo hicimos y a esta altura ya dejamos de preocuparnos porque sabemos que va a durar años.
Pero nosotros, que pensamos que estábamos condenados generacionalmente a ser inquilinos for ever and ever pese a laburar todo el puto día, finalmente estamos a 10 días de llegar a casa. A nuestra casa. A la casa en la que podré sacar las plantas de las macetas y dejarlas echar raíces con calma. A la casa en la que podremos clavar los cuadros. Al cambio de domicilio definitivo. Allí sueño con mi huerta y la compostera. Allí este día del niño estrenaremos el “tolobán” que ella siempre quiso.  
Para llegar a esto, que claramente era nuestro objetivo desde hace muchos años, la idea fija, tuvimos que sacrificar otras cosas y adaptarnos a la circunstancias. La principal concesión fue la lejanía. Nos vamos a nuestra casa, con patio verde, pero queda a 30 minutos de nuestros trabajos, allá donde el diablo perdió el poncho y donde no llega el colectivo. Eso será todo un cambio para los tres. Y esa es la parte que me asusta, más que las deudas. De aquí en más nuestra organización familiar será otra. Y supongo que nos adaptaremos a eso, a vivir sin vecinos y sin Internet.
Mis sentimientos son cruzados: tengo una enorme satisfacción porque hayamos podido alcanzar juntos este objetivo. Una convicción de que sí, se puede, que deseo transmitir a todas aquellas personas que persiguen este sueño. Si nosotros pudimos, van a poder. También tengo miedo a este gran cambio y ansiedad por saber cómo será todo. Pero bueno, lo cierto es que en pocos días comienza otra historia para nosotros. 

jueves, 8 de agosto de 2013

#fuerza Rosario

El martes cuando llegamos a la oficina nos pusimos a comentar lo poco que habíamos visto de los Martín Fierro. No alcanzamos a chusmear toda la galería de fotos cuando de repente sentimos un ruido impresionante, temblaron las ventanas, se movió el edificio, comenzaron a sonar las alarmas. No entendíamos nada, salimos al balcón, nos miramos unos con otros. A los pocos minutos mediante el Twitter del Blackberry (los sitios web colapsaron enseguida) comenzamos a saber, a desentrañar qué había pasado.
Desde ese martes a las 09.40 esta ciudad que me adopta vive en vilo. Mucha gente se mueve sigilosa con lágrimas en los ojos. El impacto es grande, se siente en el cuerpo y en el alma. No hemos salido todavía de ese sacudón. Ese estallido nos tiene aún temblando.
Mi obsesión está ahora en saber noticias de las 11 personas que aún permanecen desaparecidas, presumiblemente bajo la montaña de escombros que dejó la torre al derrumbarse. No puedo mucho más que chequear las noticias a cada rato, actualizar el Twitter, prender la radio apenas subo al auto. Las caras de esos familiares sentados al cordón de la vereda te atraviesan el alma. El empeño de los encargados del rescate que trabajan con precaución pero sin descanso. Miles de voluntarios, funcionarios funcionando y la gente atenta, expectante.
Pienso en los milagros, me vienen las historias de los sobrevivientes del Tsunami, de los mineros de chile y trato de tener fe.
#fuerzarosario, fuerza para toda la gente que la tragedia los tocó de cerca, les destruyó lo más querido.

Lecturas

Florencia Ferramondo's books

Mil soles espléndidos
it was amazing
adoré este libro. Me la pasé hablando de él. Tal es así que se lo hice leer a varias personas. Es el primer libro que leo del autor y también de una historia situada en Afganistán. Triste, conmovedor, durísimo pero hermoso. Trenzando his...

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